Alan García: ¿Cómo fue la hiperinflación de Perú en su gobierno?

Perú, 21 abr 2019 (ATB Digital).- El primer gobierno de Alán García Pérez (1985-1990), estuvo marcado por la peor crisis económica que sufrió el Perú. En el año 1988 el país contaba con una deuda externa de US$ 520 millones que se agudizó a partir de las consecutivas malas decisiones económicas del ex mandatario.

Aunque el primer gobierno empezó con cifras alentadoras: lainflación pasó de 12,5% en abril de 1985 a 3,5% en septiembre del mismo año, aumentó el salario (18%) de los trabajadores, etc. Las cosas no tardaron en cambiar.

En 1986 a falta de ingresos suficientes y de inversión para reactivar la economía, García tomó una grave decisión, limitar el pago de la deuda externa al 10% de las exportaciones. Esto le mereció al Perú ser considerado como un "país no elegible", por parte de Fondo Monetario Internacional (FMI).

Todo empezó a salir mal: la devaluación del inti frente al dólar un año más tarde— antes, US$ 1 equivalía a 1 inti; más tarde, se necesitaba 175 000 intis para obtener US$1—, los subsidios estatales, el control de tipo de cambio (conocido como dólar MUC), el incremento de los precios, la hiperinflación (en 1987 llegó a 114,5%) y un largo etcétera sumado a la pobreza extrema,— golpeada fuertemente por el terrorismo— hicieron entrar al Perú en una crisis irreversible.

Después de estatizar la banca, se retiró la inversión extranjera del país, y muchos bancos cerraron. Aunque se intentó cambiar la situación de crisis, en 1988, el país cargaba en su cartera una deuda de US$600 millones al FMI y US$ 400 millones al Banco Mundial. 

Además, entre 1988 y 1989, la cifra de la hiperinflación llegó a 4497,3%. Todos estos acontecimientos, sumados a la crisis social y política del momento, llevaron al país a su peor crisis en su corta historia económica.

En 1986 a falta de ingresos suficientes y de inversión para reactivar la economía, García tomó una grave decisión, limitar el pago de la deuda externa al 10% de las exportaciones. Esto le mereció al Perú ser considerado como un "país no elegible", por parte de Fondo Monetario Internacional (FMI).

Todo empezó a salir mal: la devaluación del inti frente al dólar un año más tarde— antes, US$ 1 equivalía a 1 inti; más tarde, se necesitaba 175 000 intis para obtener US$1—, los subsidios estatales, el control de tipo de cambio (conocido como dólar MUC), el incremento de los precios, la hiperinflación (en 1987 llegó a 114,5%) y un largo etcétera sumado a la pobreza extrema,— golpeada fuertemente por el terrorismo— hicieron entrar al Perú en una crisis irreversible.

Después de estatizar la banca, se retiró la inversión extranjera del país, y muchos bancos cerraron. Aunque se intentó cambiar la situación de crisis, en 1988, el país cargaba en su cartera una deuda de US$600 millones al FMI y US$ 400 millones al Banco Mundial. 

Además, entre 1988 y 1989, la cifra de la hiperinflación llegó a 4497,3%. Todos estos acontecimientos, sumados a la crisis social y política del momento, llevaron al país a su peor crisis en su corta historia económica. (El Comercio)

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