Los palestinos ponen pocas esperanzas en las elecciones israelíes

AFP

Palestina, 3 abr 2019 (ATB Digital).- "Por experiencia, las víctimas de las elecciones israelíes somos siempre nosotros y no creo que esto vaya a cambiar", dice Taysir Barakat que, como muchos palestinos, no espera nada bueno de las legislativas en Israel.

Las elecciones del 9 de abril pueden tener consecuencias directas en la vida de los palestinos de Cisjordania, un territorio ocupado desde 1967 por Israel, pero pocos se interesan por los comicios.

Para ellos, el que gane no pondrá fin a la ocupación.

Con las negociaciones de paz israelo-palestinas estancadas desde 2014, para los que siguen la campaña una de las principales preocupaciones es el temor a que se amplifique el discurso de odio contra los palestinos.

"Esperamos un cambio, pero lo más probable es que nada cambie realmente", dice Barakat, de 58 años, en una calle de Ramala, en Cisjordania.

Benjamin Netanyahu, al frente de un gobierno considerado como el más a la derecha de la historia de Israel, se distanció de la idea de que la solución al conflicto israelo-palestino pasa por la creación de un Estado palestino que conviva junto al de Israel.

Algunos miembros de su coalición descartan lisa y llanamente esa solución y defienden la extensión de las colonias así como la anexión de varios territorios de Cisjordania.

El partido Likud, liderado por Netanyahu, lidera las intenciones de voto, a pesar de la amenaza de que el primer ministro sea procesado por corrupción. Pero Netanyahu tiene un serio rival, el centrista y exjefe del Estado Mayor, Benny Gantz.

Gantz dijo estar abierto a que los colonos se retiren de algunos sectores de Cisjordania pero nunca mencionó una solución con dos Estados.

"De momento, no vemos una diferencia fundamental" entre las dos listas, dijo Saleh Rafat, miembro del comité ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). "Están a favor de una Jerusalén unificada, de la colonización y el control [por parte de Israel] del valle del Jordán".

La marihuana, tema electoral
Israel considera toda Jerusalén como su capital "unificada", incluso la parte oriental conquistada en 1967 y luego anexada. Los palestinos quieren al contrario que Jerusalén Este sea la capital del Estado al que aspiran. En 1967 se ocupó gran parte del Jordán.

Más de 600.000 israelíes viven en colonias de Jerusalén Este y Cisjordania. La colonización es ilegal, según el derecho internacional, y gran parte de la comunidad internacional la considera como el principal obstáculo para la paz.

"Ningún partido israelí habla del tema palestino, y los que lo hacen emplean un lenguaje de ocupación brutal", dice Hafez Al Barghuti, un experiodista palestino.

Los candidatos son además muy discretos sobre la iniciativa diplomática que debería presentar tras las elecciones el presidente estadounidense, Donald Trump, gran aliado de Netanyahu.

Los palestinos temen que la campaña electoral israelí favorezca los discursos de odio hacia ellos y los árabes en general.

El Palestine Institute for Public Diplomacy (PIPD) publicó recientemente una campaña que destaca los discursos de odio contra los palestinos en las redes sociales en Israel.

"La incitación al odio y el odio se convirtieron en algo normal en la sociedad israelí", estima el director del PIPD, Salem Barahmeh. "La retórica de campaña de numerosos políticos israelíes busca deshumanizar toda una población".

En las elecciones de 2015, Netanyahu alertó sobre un voto masivo de los electores árabes israelíes para movilizar a los electores de la derecha, aunque luego se disculpó de haberlo hecho.

Este año alentó a dos partidos nacionalistas religiosos a buscar un acuerdo con una formación considerada como racista.

(AFP)

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