El exactivista italiano Cesare Battisti es detenido en Bolivia

Santa Cruz, 13 ene 2019 (ATB Digital).- El exactivista italiano de extrema izquierda Cesare Battisti, prófugo desde el mes pasado cuando huyó de Brasil, fue capturado este fin de semana en Bolivia y podría ser entregado próximamente a Italia, donde fue condenado a cadena perpetua.

El gobierno italiano envió este domingo un avión con policías y miembros de los servicios secretos para ir a buscar a Battisti.

Pero según fuentes del ministerio italiano del Interior, "hay que saber ahora si Battisti hará una etapa en Brasil o será llevado inmediatamente a Italia. Es un problema que será resuelto en las próximas horas".

El avión está volando "desde hace algunas horas", indicó el ministerio. Por su parte el ministro del Interior Matteo Salvini declaró a una cadena de televisión que "medios y hombres ya se fueron".

Ubicado "con certeza"
"El terrorista italiano Césare Battisti fue detenido en Bolivia esta noche y será traído en breve a Brasil, de donde probablemente será llevado a Italia para cumplir cadena perpetua, de acuerdo con la decisión de la justicia italiana", tuiteó Filipe G. Martins, asesor especial de asuntos internacionales del presidente brasileño Jair Bolsonaro.

Battisti, que había huido de Brasil en diciembre, fue ubicado "con certeza" en Bolivia la semana pasada, en Santa Cruz, donde fue preparada una operación con las autoridades locales, según el gobierno italiano.

"Battisti fue detenido en la calle, no estaba armado y no opuso resistencia. Mostró un documento brasileño que confirma su identidad. Ahora Italia lo espera", indicaron fuentes del ministerio italiano.

Según el diario Corriere della Sera, el fugitivo, de 64 años, fue localizado el sábado por la tarde en la calle, por un equipo especial de Interpol. Battisti llevaba una barba y un bigote falsos, según el diario.

El equipo de Interpol había centrado su búsqueda en Santa Cruz antes de Navidad, y luego la concentró en algunos barrios, antes de fijarse en un peatón que tenía un paso titubeante, según este diario, que fue el primero en anunciar la captura.

El diputado Eduardo Bolsonaro, hijo del jefe de Estado brasileño, dirigió un mensaje por Twitter a Salvini, que además de ministro es el líder de la ultraderecha en Italia: " Brasil ya no tierra de bandidos. @matteosalvinimi, 'el regalito' está llegando'".

Salvini agradeció en un comunicado a las fuerzas de seguridad italianas y extranjeras que condujeron a la detención de "un delincuente que no merece una vida confortable en la playa, sino pasar el fin de su vida en prisión". Salvini expresó asimismo su agradecimiento al presidente brasileño Jair Bolsonaro.

"Se hará justicia"
"Mi primer pensamiento es para las víctimas de este asesino (...) protegido por las izquierdas de la mitad del planeta. Se acabó el picnic" agregó Salvini.

"Se hará finalmente justicia a las víctimas del terrorismo" reaccionó de forma más sobria el exjefe de gobierno italiano Paolo Gentiloni.

Battisti estaba prófugo desde que un juez de la Corte Suprema de Brasil emitiera el 13 de diciembre una orden de captura en su contra. Un día después el entonces presidente Michel Temer firmó la orden de extradición reclamada desde hacía años por Italia

Exmiembro del grupo Proletarios Armados por el Comunismo (PAC) durante los "años de plomo" en Italia —marcados por atentados de organizaciones de derecha y de izquierda, entre ellas las Brigadas Rojas— Battisti fue juzgado en ausencia en 1993 y condenado a perpetuidad por cuatro homicidios y complicidad en otros asesinatos a finales de los años 1970.

Vivió 15 años exiliado en Francia, donde se convirtió en un exitoso autor de novelas policiales. A mediados de los 1990 se vio obligado a partir a México y en 2004 llegó a Brasil, donde se casó con una brasileña con quien tuvo un hijo en 2013.

En 2010, el presidente de izquierda Luis Inácio Lula da Silva negó su extradición a Italia tras un largo proceso judicial con una estadía en la cárcel. En el último día de su mandato, Lula le otorgó el estatuto de refugiado político.

Su extradición fue una promesa del ultraderechista Jair Bolsonaro a lo largo de su campaña electoral, antes de ser elegido presidente de Brasil en octubre pasado. 

(AFP)

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