Trump contradice a su Gobierno y niega que Putin esté involucrado en Venezuela

EEUU, 3 may 2019 (ATB Digital).- Después de varios días acusándose mutuamente de interferir en la crisis interna de Venezuela, los presidentes de Estados Unidos y Rusia han abordado el tema en una larga conversación telefónica en la que discutieron también sobre la situación en Corea del Norte, según ha informado la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders. La conversación entre Donald Trump y Vládimir Putin se prolongó durante más de una hora. El resumen de Trump de la charla ha causado estupefacción en Washington.

En contra de lo que llevan defendiendo en público varios destacados miembros de su Administración, el presidente estadounidense cree que Moscú ni está involucrado en lo que actualmente ocurre en Venezuela ni desea estarlo más. “Putin no quiere en absoluto implicarse en Venezuela más allá de que le gustaría ver que ocurre algo positivo para el país”, ha explicado el presidente estadounidense a la prensa en el despacho oval. “Y yo lo veo de la misma manera”, ha añadido, a pesar de que hace unas pocas semanas él mismo pidió enérgico a Rusia que “se largara de Venezuela”. “Me ha parecido que ha sido una conversación muy útil” sobre el tema, ha concluido el presidente, sin precisar si se ha llegado a algún entendimiento.

La versión de Trump sobre el nivel de implicación de Rusia, dando por buena la palabra de Putin, ha recordado a cómo ha llevado la contraria a sus propios servicios de inteligencia sobre la injerencia electoral rusa en el 2016 o el conocimiento del líder norcoreano Kim Jong Un sobre el estado de salud de un rehén estadounidense que falleció al ser entregado de vuelta. Las palabras del presidente contradicen por ejemplo la aseveración hecha apenas unas horas antes por Michael Bolton, el consejero de seguridad nacional de EE.UU. “Nicolás Maduro sólo resiste en el poder porque tiene el apoyo de Rusia y Cuba, que son los únicos países extranjeros con tropas en el país. Sin la interferencia extranjera, el proceso democrático en Venezuela ya estaría en marcha hoy”, ha tuiteado Bolton, arquitecto de la política de la Casa Blanca hacia el país caribeño.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, defendió esta semana en público que tanto Rusia como Cuba están ayudando a resistir al gobierno de Maduro e incluso acusó al Kremlin de haber impedido que este abandonara el país en avión rumbo a La Habana, como sostienen que tenía previsto, aunque no está claro realmente qué ocurrió en esas conversaciones y no se descarta que Washington cayera en una trampa.

Los máximos responsables de la diplomacia estadounidense y rusa se han citado la próxima semana en Finlandia para abordar la crisis en Venezuela. La tensión ha ido a más en los últimos días con la decisión de Juan Guaidó, con el respaldo de Estados Unidos, de llamar al pueblo a levantarse contra Nicolás Maduro, que tiene en Rusia y Cuba sus principales apoyos internacionales.

Después de varios días acusándose mutuamente de interferir en la crisis interna de Venezuela, los presidentes de Estados Unidos y Rusia han abordado el tema en una larga conversación telefónica en la que discutieron también sobre la situación en Corea del Norte, según ha informado la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders. La conversación entre Donald Trump y Vládimir Putin se prolongó durante más de una hora. El resumen de Trump de la charla ha causado estupefacción en Washington.

En contra de lo que llevan defendiendo en público varios destacados miembros de su Administración, el presidente estadounidense cree que Moscú ni está involucrado en lo que actualmente ocurre en Venezuela ni desea estarlo más. “Putin no quiere en absoluto implicarse en Venezuela más allá de que le gustaría ver que ocurre algo positivo para el país”, ha explicado el presidente estadounidense a la prensa en el despacho oval. “Y yo lo veo de la misma manera”, ha añadido, a pesar de que hace unas pocas semanas él mismo pidió enérgico a Rusia que “se largara de Venezuela”. “Me ha parecido que ha sido una conversación muy útil” sobre el tema, ha concluido el presidente, sin precisar si se ha llegado a algún entendimiento.

La versión de Trump sobre el nivel de implicación de Rusia, dando por buena la palabra de Putin, ha recordado a cómo ha llevado la contraria a sus propios servicios de inteligencia sobre la injerencia electoral rusa en el 2016 o el conocimiento del líder norcoreano Kim Jong Un sobre el estado de salud de un rehén estadounidense que falleció al ser entregado de vuelta. Las palabras del presidente contradicen por ejemplo la aseveración hecha apenas unas horas antes por Michael Bolton, el consejero de seguridad nacional de EE.UU. “Nicolás Maduro sólo resiste en el poder porque tiene el apoyo de Rusia y Cuba, que son los únicos países extranjeros con tropas en el país. Sin la interferencia extranjera, el proceso democrático en Venezuela ya estaría en marcha hoy”, ha tuiteado Bolton, arquitecto de la política de la Casa Blanca hacia el país caribeño.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, defendió esta semana en público que tanto Rusia como Cuba están ayudando a resistir al gobierno de Maduro e incluso acusó al Kremlin de haber impedido que este abandonara el país en avión rumbo a La Habana, como sostienen que tenía previsto, aunque no está claro realmente qué ocurrió en esas conversaciones y no se descarta que Washington cayera en una trampa.

Los máximos responsables de la diplomacia estadounidense y rusa se han citado la próxima semana en Finlandia para abordar la crisis en Venezuela. La tensión ha ido a más en los últimos días con la decisión de Juan Guaidó, con el respaldo de Estados Unidos, de llamar al pueblo a levantarse contra Nicolás Maduro, que tiene en Rusia y Cuba sus principales apoyos internacionales.

Los dos mandatarios hablaron durante más de una hora, pero no ha trascendido el contenido.

Hasta la fecha, los contactos entre EE.UU. y Rusia para acercar posiciones han sido infructuosas. El ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, hizo saber ayer a Pompeo que considera sus acciones una “injerencia en los asuntos internos de un estado” que viola “flagrantemente el derecho internacional”. Lavrov rechazó tajantemente que frenara los supuestos planes de Maduro de abandonar el país el día en que Guiadó lanzó su fallida ‘Operación Libertad’. Pompeo respondió que es la intervención rusa lo que está desestabilizando Venezuela y, también, la relación bilateral entre Washington y Moscú.

“Este es nuestro hemisferio. No es un sitio en el que los rusos tengan que interferir”, dijo el miércoles Bolton, uno de los artífices de la campaña de apoyo de Estados Unidos a Guaidó. De acuerdo con The Washington Post, Bolton habría tenido varios enfrentamientos con el Pentágono por su insistencia en que le presenten planes militares para resolver la crisis, una opción en la que Trump se ha mostrado por otro lado poco interesado. El gobierno ruso está en contacto con varios países de la región para “contrarrestar esos planes” de invasión estadounidense, ha dicho Lavrov.

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