En las últimas horas, el Sedes La Paz ha reportado 11 casos del virus Coxsackie, y anunció que mantiene vigilancia ante posibles contagios, especialmente en niños menores de cinco años, por concentraciones de los menores en unidades educativas.
Desde ATB Media, te contamos qué tipo de virus es el Coxsackie, cuáles son los síntomas, las posibles complicaciones para la salud y cuál es la mejor manera de evitar contraerlo, especialmente si tienes pequeños que puedan estar expuestos a la afección.
¿Qué es el Coxsackie?
Es un grupo de enterovirus, que pertenecen a la familia Picornaviridae, y que causa infecciones leves pero muy contagiosas. Conocido por provocar la enfermedad comúnmente llamada ‘manos, pies y boca’, afecta principalmente a niños que rondan los cinco años, provocándoles llagas dolorosas en la boca, y sarpullido en manos y pies.

El virus se puede propagar incluso cuando no hay síntomas (Pacientes asintomáticos), por medio de heces, o secreciones respiratorias. El contagio se presenta en los primeros tres días tras el contacto y luego aparecen los síntomas.
¿Cómo se contagia el Coxsackie?
El virus del Coxsackie es muy contagioso y se transmite de persona a persona por medio de las siguientes maneras:
- Secreciones respiratorias: Al toser o estornudar, se liberan en el aire diminutas gotas de saliva o moco infectadas con el virus.
- Contacto directo con fluidos: Al tocar saliva, líquido de las ampollas, o el moco de una persona infectada.
- Vía fecal – oral: Al cambiar pañales o tener contacto con las deposiciones de una persona infectada y luego llevarse las manos a nariz, boca u ojos.
- Superficies y objetos contaminados: Juguetes, manijas de puerta, barandas, mesas, sillas, objetos o superficies que tengan rastros del virus y luego tocarse la cara.
- Manos sin lavar: Las manos sucias son el mejor medio de transporte del virus de una superficie a otra.
¿Cuáles son los síntomas?
Tras contraer la enfermedad, los síntomas tardan un tiempo estimado de tres días en aparecer y los más comunes son los siguientes:
- Fiebre alta de inicio repentino (Usualmente a los tres días del contagio)
- Malestar general
- Dolor de garganta y pérdida de apetito
- Pequeñas ampollas o sarpullido en las palmas de las manos y pies, y en algunos casos en la zona de los glúteos o del pañal.
- Llagas o ampollas dolorosas en la zona de la boca, la lengua, encías y el paladar.
Pese a que esos son los síntomas comunes y que suelen desaparecer tras unos días, hay que encender las alarmas si se presentan síntomas como fiebre alta persistente, dolor muy intenso al tragar que impida una buena hidratación, signos de deshidratación o decaimiento extremo.

Evolución y tratamiento
El Coxsackie provoca infecciones muy contagiosas, pero leves en la gran mayoría de casos, por lo que suele curarse sola, a través del sistema inmune del cuerpo, en un lapso de 7 a 10 días sin presentar mayores complicaciones.
Autoridades en salud han informado que no existe una cura o vacuna para el virus, por lo que un tratamiento específico está descartado, pero usualmente se hace enfoque en aliviar los síntomas como la fiebre o el dolor de garganta con calmantes o antipiréticos.
Prevención
Al ser un virus altamente contagioso y que se transmite de persona a persona, y al contacto con fluidos o superficies contaminadas, el mejor método prevención es un lavado frecuente y consciente de manos, el cual debe durar entre 40-60 segundos, utilizarse jabón, y asegurarse de tallar todas las partes de las manos para no llevar el virus hasta la cara.
Algunos otros métodos de prevención suelen ser desinfectar superficies de alto contacto, juguetes y objetos que sean de alta rotación, además del aislamiento de los niños que presenten síntomas activos.