Entre el amor a la camiseta, ser el mejor y el dinero

Entre el amor a la camiseta, ser el mejor y el dinero

* ERIK LLANOS

Pensé que Lionel Messi nunca se iría del Barcelona y pasó. Parecía el idilio perfecto: un jugador que se formó en el club y lo llevó a lo más alto y un Barcelona que le brindó todo para que se convirtiera en el mejor del mundo. Pero en el fútbol, como en la vida, hay ciclos y Messi cierra el suyo en el Barza después de 21 años.

¿Los motivos? El comunicado oficial habla de un tema económico y estructural, que tiene que ver con un tope salarial que la liga española impone a sus clubes en base a sus estados financieros. Hace varios años que el Barcelona acumula deudas y sus balances anuales terminan en rojo. En el último año el déficit alcanzó los 487 millones de euros. Y al parecer ni siquiera fue suficiente la reducción salarial del 50% que aceptó Messi (por sitios especializados se conoce que ganaba 60 millones de euros al año). 

Con la baja de salario ganaría 30 millones de euros anuales y no creo que esa cifra, exorbitante para simples mortales como nosotros pero normal para el mundo del fútbol, haya sido motivo para su salida porque siempre hay formas de cubrir deudas y más en un club de la magnitud del Barza. Entonces, ¿fue solo dinero? Pienso que no y que hubo otro factor. 

Tampoco puedo cuestionar el amor de Messi al Barza. Y aunque en la conferencia de su despedida, culpó al club por su salida, yo infiero que Lio tomó la decisión porque quiere seguir siendo el mejor y sabe que con el equipo catalán es cada vez difícil serlo. Creo que el ganar la Copa América despertó su ambición de mantenerse en la cúspide. Y aunque pareciera que lo ganó todo, le falta superar las 43 estrellas que acumula Dani Alves y ese ahora será su objetivo, como él mismo lo afirmó.

* ERIK LLANOS ES PERIODISTA

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