Arqueólogo: escultura de perro en yeso en MUNARQ puede representar la necesidad de protección del patrimonio

Arqueólogo: escultura de perro en yeso en MUNARQ puede representar la necesidad de protección del patrimonio

La Paz, 25 ene 2021(ATB Digital).- La escultura de yeso de un perro colocado al ingreso del Museo Nacional de Arqueología (MUNARQ), “puede ser la representación de la necesidad de protección real e inmediata que existe, tanto del inmueble como del patrimonio arqueológico y documental que contiene”, afirmó el arqueólogo Javier Méncias.

Desde las calles Tiwanaku y Federico Zuazo de la ciudad de La Paz es posible distinguir un perro de yeso de color blanco, que fue colocado al costado izquierdo del ingreso al repositorio nacional que guarda más de 40 mil piezas arqueológicas de diferentes periodos culturales, 60 momias o restos momificados entre individuos completos o partes de ellos y material osteológico (de huesos) con unos 300 cráneos de sujetos prehispánicos.

El Palacio Tiwanaku que fue diseñado y construido por Arthur Posnansky en 1916, infraestructura del Museo Nacional de Arqueología desde 1960, fue declarado como Monumento Nacional en 1990 por sus características especiales y singular diseño tiwanacota, único en su especie. La edificación también recibió el 2018 el Emblema Azul, una categoría de Bien Cultural Protegido en caso de conflicto armado.

“A pesar que la presencia de la escultura de yeso, convenientemente situada cerca de la plaqueta de Emblema Azul que señala al Palacio Tiwanaku como bien cultural protegido, podría pasar como un hecho de poca relevancia e incluso anecdótico (para un espacio donde ya se han visto suceder situaciones tragicómicas en materia de protección del patrimonio), me constituyo en uno de los más fervientes creyentes que el accionar humano contiene un código y, por ende, un significado que subyace a su intención”, agregó Méncias.

Dijo que, el perro (escultura de yeso) sin lugar a dudas, es la representación efectiva de la incompetencia y falta de presencia estatal, que hoy día es responsable directa de cualquier afectación que el patrimonio nacional, no solamente el contenido en el inmueble, sufre, por el capricho de reservar cupos e ítems para ubicar en el lugar, de nuevo, a toda una colección de técnicos incompetentes e inoperantes, “bajo cuyo poco juicio y méritos se hallará el futuro del patrimonio”.

El personal del MUNARQ junto con los funcionarios de la ex Unidad de Arqueología y Museos (UDAM), fueron desalojados de sus oficinas en julio de 2020 por una intervención de las autoridades de la gestión pasada, hasta el momento el museo permanece cerrado.

Una recolectora y recicladora de papel, llamada Lidia que tiene su lugar de acopio en la calle Federico Zuazo informó haber visto la escultura de yeso del perro colocada al ingreso de la antigua edificación, “desde hace ya varias semanas”. (ANF)

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