El hallazgo arqueológico de Sanxingdui y un vistazo a civilizaciones en cuatro continentes a través de una máscara de oro

El hallazgo arqueológico de Sanxingdui y un vistazo a civilizaciones en cuatro continentes a través de una máscara de oro

China, 10 sep 2021 (ATB Digital).- Una máscara de oro de hace unos 3.000 años, que se ha conservado completa a través del tiempo, ha sorprendido a los arqueólogos del mundo luego de ser encontrada en el yacimiento de Sanxingdui, en la provincia de Sichuan, suroeste de China.

La pieza pertenece a la antigua civilización Shu de China y tiene muchas similitudes con la máscara de Agamenón descubierta en el antiguo sitio griego de Micenas, la máscara de Tutankamón del antiguo Egipto y la del dios azteca Xipe Totec, todos símbolos prominentes de sus respectivas civilizaciones.

¿Es esto una coincidencia? ¿Hay conexión entre ellas? Los arqueólogos dieron su explicación.


Ingenio común

Cuando el pasado junio se encontró la máscara de oro en el pozo de sacrificio número 3, la reliquia estaba cubierta de barro. La orfebrería estaba arrugada como un trozo de papel y su forma era indistinguible.

Los arqueólogos chinos la sacaron con cuidado. Después de la limpieza y el desdoblamiento preliminares, aparecieron un par de ojos grandes. Resultó ser una máscara de oro, una de las máscaras faciales más grandes de la antigua civilización Shu desenterradas hasta ahora.

Esta foto, tomada el 2 de septiembre de 2021, muestra una máscara de oro descubierta en el pozo de sacrificio número 3 en las ruinas de Sanxingdui en la provincia de Sichuan, suroeste de China. (Xinhua/Zhang Chaoqun)

En opinión de Li Xinwei, investigador de la Academia China de Ciencias Sociales, la máscara de oro de Shu fue martillada hasta tener la forma final a través de un molde. Esta técnica tiene una historia de 3.000 años y puede considerarse como el método de fabricación de orfebrería más antiguo de China.

Explicó que las máscaras de oro de los antiguos faraones egipcios y las de la antigua civilización griega de Micenas, que datan de hace más de 3.000 años, están también hechas mediante esta técnica. De la misma manera, en el Nuevo Mundo también desarrollaron gradualmente la técnica de martillar el metal.

"El oro no es tan fácil de fundir como el bronce, pero es extremadamente maleable y podría martillarse hasta hacerse bastante delgado, tomando diferentes formas. Puede ser que estas características hayan hecho que los antepasados de distintos continentes eligieran el uso del martillo", ahondó.

La arqueóloga Edith Ortiz Díaz de la Universidad Nacional Autónoma de México coincidió en que el martilleo es una de las técnicas de procesamiento en frío más simples y uno de los primeros avances tecnológicos en el trabajo de metales.

Unidos por lo sagrado

Los antepasados de varios continentes utilizaron el oro para crear máscaras misteriosas. Aunque sus usos fueron ligeramente diferentes, los arqueólogos creen que estas máscaras de oro encajan con la adoración a los poderes sobrenaturales.

Un visitante fotografia la máscara de Tutankamón en el Museo Egipcio, el 18 de diciembre de 2015. (Xinhua/Meng Tao)

La máscara de oro de Tutankamón y la de Agamenón eran ofrendas a los difuntos. Con respecto a la de Sanxingdui, los arqueólogos especulan que su objetivo era el de dar a las personas la capacidad de comunicarse con los dioses.

En opinión de Li, muchas reliquias culturales desenterradas de las antiguas ruinas de Shu tienen la imagen del pájaro del sol, que muestra la adoración de los antiguos por la estrella mayor. El oro brilla como el sol, por lo que la gente antigua apreciaba el oro y elaboraba máscaras y otros artefactos sagrados con oro para comunicarse con los dioses.

En América, la máscara de oro tiene una relación más directa con los dioses. La máscara de oro desenterrada en Oaxaca, México, lleva el nombre de Xipe Totec, el dios de la primavera en la mitología azteca.

En este sentido, Ortiz enfatizó que el oro se considera un símbolo del sol en las civilizaciones antiguas de América, y tal vez lo que se representa con los objetos "no es tanto una persona que se asocia a una deidad, sino las propias deidades", argumentó.

Esta foto muestra la máscara de oro del dios Xipe Totec encontrada en Monte Alban, Oaxaca, México. (Cortesía del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México)

El arqueólogo egipcio Zahi Hawass también cree que el oro es una representación del sol. "El oro siempre está conectado con el dios sol y también en China está conectado con las creencias religiosas".

"Con una máscara de oro, uno tendría la misma apariencia que el dios del sol", añadió Li, insistiendo en que la máscara de Agamenón, uno de los artefactos de oro más famosos del período de Micenas en la antigua Grecia, también puede derivarse de creencias similares a las del antiguo Egipto.

Pero en lugar de obsequios a los dioses, las máscaras mortuorias de Micenas son objetos muy preciosos y raros que fueron creados para personas muy importantes, dijo Constantinos Paschalidis, curador de antigüedades del Museo Nacional de Arqueología de Grecia.

"No son regalos para los dioses, como lo son los hallazgos de Sichuan en China", señaló.

La máscara de oro de Agamenón se exhibe en el Museo Nacional de Arqueología, Atenas, Grecia. (Captura de pantalla del video)

Coincidencias interculturales

Expertos de diferentes partes del mundo dieron una calurosa bienvenida a los últimos descubrimientos en Sanxingdui, y recalcaron que los hallazgos recientes son "una gran noticia" para la comunidad arqueológica mundial.

"El hallazgo de la máscara de oro en China es uno de los descubrimientos más importantes del siglo XXI", reseñó Hawass.

Aunque existen innumerables misterios sobre cómo las civilizaciones antiguas se comunicaban entre sí, los arqueólogos creen que los nuevos descubrimientos en Sanxingdui promoverán que la comunidad arqueológica global lleve a cabo investigaciones más profundas y rastree el desarrollo de civilizaciones antiguas.

Li ha estado profundamente involucrado en la investigación intercultural y comprometido con la cooperación arqueológica con contrapartes extranjeras. Confesó que a menudo se maravilla ante las espléndidas civilizaciones de otros países y regiones.

"Los enfrentamientos son un requisito para el nacimiento de civilizaciones. A medida que las civilizaciones evolucionan, los enfrentamientos y las fusiones resultan aún más esenciales. Debemos elogiar a estas civilizaciones y respetar el camino de desarrollo único de cada una", enfatizó.

(Contribuyeron a esta información los corresponsales de Xinhua Zhang Chaoqun y Xiao Lin en Chengdu, Wu Hao y Zhu Yubo en Ciudad de México, Yu Shuaishuai en Atenas y Wu Danni en El Cairo)

Fuente: ABI

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