El Pentágono advirtió que el ISIS podría atacar en territorio de Estados Unidos

El Pentágono advirtió que el ISIS podría atacar en territorio de Estados Unidos

Estados Unidos, 27 oct 2021 (ATB Digital).- Según advirtió el subsecretario de Defensa de Estados Unidos, Colin Kahl, los terroristas del Estado Islámico (EI) destacados en Afganistán estarán en condiciones de atacar a Estados Unidos en solo seis meses. 

Las declaraciones del alto funcionario del Pentágono se basan en informes del aparato estadounidense de inteligencia, y constituyen la primera confirmación de la alerta que el presidente del Estado Mayor Conjunto, el general Mark Milley, lanzó a finales de septiembre en el mismo ámbito.

El subsecretario Kahl indicó que no está claro si los talibanes tienen la capacidad de combatir con eficacia al Estado Islámico por sí solos, tras la retirada intempestiva de  EE.UU. del país, luego de dos décadas de ocupación. 

El mismo día en que los talibanes le advirtieran a delegados de Estados Unidos y de la Unión Europea (UE) que las sanciones económicas contra el gobierno afgano podrían socavar la seguridad internacional y desatar una ola de refugiados económicos, el funcionario estadounidense subrayó que el ISIS es un enemigo manifiesto de los actuales gobernantes afganos, a pesar del terror que las nuevas autoridades han impuesto a toda la población.

“La comunidad de inteligencia evalúa que tanto el Estado Islámico-Khorasan (EI-K) como Al Qaeda tienen la intención de realizar operaciones externas, incluso contra Estados Unidos. Pero ninguno tiene actualmente la capacidad para hacerlo. Quizá el EI-K podría alcanzar esa capacidad en un plazo de entre seis y doce meses”, dijo Colin Kahl. 

Los talibán, enemigos del Estado Islámico, hasta ahora han visto frustrados sus esfuerzos por imponer orden en el país asiático después del retiro de las tropas de Estados Unidos, el 31 de agosto pasado. 

Las acciones del ISIS incluyen varios atentados bomba en Kabul, entre ellos, la doble explosión que mató a cientos de personas en el aeropuerto de la capital en plena evacuación de las fuerzas occidentales, así como diversos ataques contra la minoría chií y la decapitación de un miembro de la milicia talibán en la ciudad oriental de Jalalabad.

La provincia de Nangarhar, al este de Kabul y limítrofe con Pakistán, es la que concentra la mayor actividad de los yihadistas.

Durante su exposición ante el Comité de Servicios Armados del Senado, Kahl reconoció que no tenía claro si los talibanes están en condiciones de luchar contra el Estado Islámico de manera efectiva tras la retirada de las fuerzas estadounidenses, que antes de abandonar su territorio bombardeó diversas zonas dominadas tanto por el ISIS como por Al Qaeda.

"Nuestra evaluación es que los talibán y el ISIS-K son enemigos mortales. Así que los talibán están muy interesados en perseguir al ISIS-K. Su capacidad para hacerlo, creo, está por determinarse", indicó Kahl, al tiempo que estimó que el Estado Islámico tenía un "unos pocos miles" de combatientes.

Por su parte, el ministro interino de Relaciones Exteriores del nuevo gobierno talibán, Amir Khan Muttaqi, ha asegurado que enfrentará la amenaza de los militantes del Estado Islámico y que Afganistán no se convertirá en una base para ataques a otros países.

Kahl sugirió que Al Qaeda en Afganistán representaba un problema más complejo, dado sus vínculos con los talibanes, vínculos que desencadenaron la intervención militar de Estados Unidos en Afganistán en 2001, después de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington. 

El funcionario del Pentágono agregó, sin embargo, que Al Qaeda podría necesitar entre "uno y dos años" para recuperar su capacidad de llevar a cabo ataques fuera de Afganistán contra Estados Unidos. 

El presidente demócrata Joe Biden, por su parte, cuya supervisión del caótico final de la guerra ha dañado su popularidad, ha asegurado que su país mantendrá la vigilancia contra las amenazas que emanan de Afganistán mediante operaciones de recopilación de inteligencia en el país que identificarían amenazas de grupos como Al Qaeda y Estado Islámico.

Kahl aseveró que el objetivo de Estados Unidos es destruir esos grupos en Afganistán para eliminar su capacidad de atacar a Estados Unidos. "Necesitamos estar atentos para impedir eso", aseguró.

Aún así, los funcionarios estadounidenses han advertido en privado que identificar y destruir a grupos como Al Qaeda y el Estado Islámico es extremadamente difícil sin contar con tropas en el país que, por ahora, reemplazan con drones asentados en el Golfo Pérsico, ya que no cuenta con ningún acuerdo con los países vecinos de Afganistán para albergar sus tropas. 

Cabe aclarar que se trata de los mismos drones que mataron a diez civiles por "error" creyendo que atacaban a un dirigente de ISIS-K en agosto pasado. 

Fuente: Página 12

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