Haji Ghalib, el afgano que fue torturado en Guantánamo y luchó contra los talibanes y el Estado Islámico: "Me arrepiento de apoyar a EE.UU."

Haji Ghalib, el afgano que fue torturado en Guantánamo y luchó contra los talibanes y el Estado Islámico: "Me arrepiento de apoyar a EE.UU."

Afganistán, 3 sept 2021 (ATB Digital).- El afgano Haji Ghalib ha combatido en batallas, guerras y revoluciones a lo largo de toda su vida. Luchó contra el Ejército soviético, contra los talibanes y el Estado Islámico, pero terminó sufriendo torturas en la prisión estadounidense de Guantánamo.

Después del atentado del 11 de septiembre de 2001, EE.UU. invadió Afganistán. Su objetivo era derribar a los líderes de Al Qaeda y derrocar a los talibanes, quienes por entonces estaban en el poder. 

En el 2003, Haji Ghalib era jefe de Policía de un distrito afgano y luchaba contra los talibanes, pero el 26 de febrero de ese mismo año, los militares estadounidenses lo detuvieron en su puesto de trabajo. "Se inventaron los cargos y me acusaron de tener vínculos con Al Qaeda. Me acusaron de ser talibán. Nunca he tenido nada que ver con los talibanes, ni durante ni después de su régimen", asevera.

Haji Ghalib relata los calvarios que sufrió. "Nos echaban a los perros, no nos dejaban dormir. Nos aplicaban descargas eléctricas", recuerda.

"Me torturaban atándome a una cama con la cabeza colgando sobre un cubo de agua. Luego pasaban 15 o 20 minutos sumergiéndome la cabeza varias veces. Después de eso durante 30 minutos o más apenas lograba recordar quién era. Me salía agua de la boca. Era algo realmente terrible y lo repetían todas las noches", rememora.

Washington instaló una base militar en Bagram, en la provincia de Parwan, a unos 70 kilómetros al norte de Kabul, y construyó una cárcel, que durante años fue la principal prisión de las fuerzas estadounidenses. Fue allí donde acabó Haji Ghalib siete días después de su detención.

"Me llevaron a Bagram. Me arrojaron sobre la nieve y no tuvieron piedad conmigo. Nos aplicaban descargas eléctricas diciendo: "Trabajas para [Osama] Bin laden [líder de Al Qaeda]", asegura.  

"Humillación y vergüenza"

Tras cinco meses en Bagram, fue enviado al centro de detención de Guantánamo. "Nos afeitaron la barba, las cejas y la cabeza. Nos desnudaban y no nos dejaban dormir. La humillación y la vergüenza era otra forma de tortura. Estar desnudo delante de otra gente (...) Había tres árabes entre nosotros, se ahorcaron", relata.

Finalmente, tras cuatro años de encierro y vejaciones, fue declarado inocente. Regresó a Afganistán donde siguió luchando contra los talibanes y el Estado Islámico. Durante estos años, los talibanes le han continuamente acosado y más de una vez han intentado terminar con su vida. Por eso, va acompañado de guardias armados que le protegen. 

Su hermano murió al ser alcanzado por un proyectil lanzado por los talibanes. Cuando la familia se reunió para velar el cuerpo, se produjo una explosión. Los talibanes habían colocado una bomba en la tumba para matar a Haji Ghalib, que se libró del ataque porque ese día se encontraba en Kabul. Murieron 18 personas, la mayoría mujeres y niños. Entre ellas, las dos esposas de Haji Ghalib, sus hijas, sus nietos, sus hermanas y cuñadas. 

Haji Ghalib fue torturado en Bagram y en Guantánamo por sus supuestos vínculos con los talibanes a los que EE.UU. invitaría después a una mesa de negociaciones. El 20 de febrero de 2020 firmaron un acuerdo: los países de la OTAN se comprometieron a retirar sus tropas y los talibanes a que Afganistán no se convertiría en refugio para terroristas.

"Firmaron un acuerdo a puerta cerrada. Al pueblo y al Gobierno afgano ni siquiera les invitaron. Ahí tienen el resultado", dice.

Y concluye: "De los único de lo que me arrepiento es de haberles apoyado [a los estadounidenses] estos últimos 20 años. No tengo nada que decirles, porque han huido, porque han sido derrotados".

RT

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