Los jóvenes tienen más probabilidades de contagiarse Covid-19, pero menos riesgo de morir

Los jóvenes tienen más probabilidades de contagiarse Covid-19, pero menos riesgo de morir

Estados Unidos, 10 oct 2020 (ATB Digital).- El problema es que este grupo no vive en una burbuja, interactúa con gente mayor y, si bien tienen pocas chances de sufrir la forma más grave de la enfermedad, sí puede infectar a los más vulnerables. INFOGRAF

Los que más se contagian de coronavirus son los que tienen menores probabilidades de morir

Porcentaje de casos y muertes confirmadas en un grupo de 55 países.


La primera hipótesis que se multiplicó en los medios norteamericanos sobre el contagio de Trump señala que podría haber sido infectado por un asesor político de 31 años. Aunque no está probado, apunta The Wall Street Journal, la ruta de transmisión de un joven a un adulto mayor -el mandatario tiene 74 años- seguiría una tendencia internacional.

Es que según explica el medio estadounidense, los jóvenes representan la mayoría de las infecciones conocidas de Covid-19, pero los ancianos son los que pone la mayoría de las muertes. “Es un dilema moral social”, dijo Mun Sim Lai, funcionaria de asuntos de población de las Naciones Unidas que ha examinado la tendencia. “Los jóvenes contraen el virus y no mueren, pero son los que lo propagan a los ancianos. Esto es cierto en todo el mundo”.

Lai analizó datos de 55 países, incluyendo los EEUU, y encontró que hasta el 1 de septiembre, las personas de 65 años o más representaban sólo el 12% de los casos de coronavirus confirmados, pero el 66% de las muertes. Aquellos que tenían 44 años o menos representaban el 60% de los casos conocidos pero sólo el 7% de las muertes.

En los países que Lai examinó, 11,7 millones de personas menores de 65 años habían sido infectadas con Covid-19 y alrededor de 169.400 murieron. En comparación, 1,6 millones de personas mayores habían sido infectadas y alrededor de 331.000 murieron.

Eso, de todas formas, no significa que la gente más joven sea invencible. Aunque el número de muertes causadas por el Covid-19 es bajo para las edades de 25 a 44 años, la mortalidad ha aumentado alrededor del 25% este año en comparación con los cinco años anteriores, según los datos proporcionados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos.

“Aunque es un número relativamente pequeño de muertes, es un gran impacto”, dijo Robert Anderson, jefe de la rama de estadísticas de mortalidad del Centro Nacional de Estadísticas de Salud, una división de los CDC, en declaraciones al WSJ. “Es un cuarto más de lo que sucede habitualmente”, alerta el experto.

Otra forma de dimensionar el impacto, explica el periódico, es considerar cuántas personas se esperaba que muriesen este año basándose en datos históricos frente a cuántas personas han muerto realmente.

En los EEUU, hubo 10 muertes por cada 10.000 personas de 25 a 44 años de edad en promedio en las primeras 32 semanas del año desde 2015 hasta 2019, detalló Lai, un período seleccionado para coincidir con el número de semanas de este año afectadas por el Covid-19 en el momento de su análisis.

En circunstancias normales, ella anticiparía aproximadamente la misma tasa de mortalidad este año. “Pero lo que ha sucedido”, reveló, “es que hubo alrededor de 12 muertes por cada 10.000 personas de 25 a 44 años de edad”. El riesgo absoluto de morir para ese grupo es de aproximadamente dos muertes por cada 10.000 personas más de lo que esperábamos".

En los EEUU, la principal causa de muerte para las edades de 25 a 44 años son las lesiones involuntarias, incluyendo las sobredosis de drogas, con alrededor de 47.000 muertes en 2018, el año más reciente en que la información está disponible en los CDC. La quinta causa de muerte de este grupo es el homicidio (detrás del suicidio, el cáncer y las enfermedades cardíacas) con 5.843 muertes en 2018. La especialista detalla que, en lo que va de año, alrededor del mismo número han muerto por Covid-19, según los recuentos provisionales oficiales.

El diario recuerda que las cifras preliminares, que se basan en los datos de los certificados de defunción, van dos semanas por detrás de la vigilancia de los casos y podría no haber causado todas las muertes adicionales de este año.

“Una buena hipótesis es que el aumento de muertes proviene del coronavirus, pero hay que tener en cuenta si hay un aumento de otras cosas de las que mueren los jóvenes, como sobredosis y accidentes”, advirtió al WSJ Amira Roess, profesora de salud global y epidemiología de la Universidad George Mason.

Para las personas de 65 años o más, Lai encontró 281 muertes por cada 10.000 personas durante las primeras 32 semanas de 2020 en los EEUU, es decir unas 40 muertes más por cada 10.000 personas de lo esperado.

Usualmente, la principal causa de muerte en este grupo de edad suele ser la enfermedad cardíaca, con más de medio millón de muertes en 2018, seguida del cáncer, con más de 431.000 muertes. En lo que va de año, al menos 143.790 personas mayores han muerto a causa del Covid-19, según los recuentos provisionales de los CDC, lo que lo convertiría en la tercera causa de muerte.

En cierto modo, la diferencia de mortalidad entre los jóvenes y los ancianos no es sorprendente. El coronavirus mata a los ancianos con más frecuencia que a los jóvenes, pero también lo hace casi todo lo demás.

Según datos del CDC, los estadounidenses de 85 años o más representan el 30% de todas las muertes y el 31% de las pérdidas de Covid-19. Aquellos que tienen entre 75 y 84 años representan el 24% de todas las muertes y el 26% de las muertes de Covid-19. Y los que tienen 65 a 74 representan el 20% de todas las muertes y el 21% de las pérdidas por coronavirus.

“Los porcentajes se acercan notablemente a la forma en que la mortalidad afecta a la población total de cada grupo”, afirmó Anderson. Pero la mayoría de las principales causas de muerte no son contagiosas, y lo que preocupa a los expertos es el papel que han desempeñado los jóvenes resistentes en la transmisión de un coronavirus mortal a una población anciana vulnerable.

El hecho es que estos jóvenes no viven en una burbuja, advierte Anderson, están interactuando con gente mayor. Incluso si no corren el riesgo de morir, corren el riesgo de infectar a alguien más que sí corre el riesgo de morir… “Y eso puede ser difícil de soportar”.

Infobae

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