Quieren sacrificar los hipopótamos que Pablo Escobar llevó a Colombia

Quieren sacrificar los hipopótamos que Pablo Escobar llevó a Colombia

Colombia, 19 ene 2021 (ATB Digital).-  Los cuatro hipopótamos que quedaron sueltos después de que, con la muerte de Pablo Escobar, su hacienda Nápoles quedara deshabitada, se convirtieron en un problema para la biodiversidad en esa zona de Antioquia (Colombia).  

Un estudio publicado en la revista Biological Conservation propone que una de las soluciones podría ser el sacrificio de estos animales, traídos desde África por uno de los narcotraficantes más poderosos de la historia para su zoológico personal.  

Al mismo tiempo, otros científicos piden que la población de hipopótamos que hay en el lugar -que con el paso de los años ha crecido de manera considerable- sea esterilizada. Esa medida buscaría el bienestar de estos animales y el apego emocional que los pobladores cercanos han desarrollado en las últimas décadas, señala CNN.  

Sin embargo, existe un problema ambiental en una zona que no es el hábitat natural de esta especie. Según el estudio publicado en enero del 2021 en Biological Conservation, para 2020 la población de hipopótamos en esta zona creció a 141 especímenes. Si el ritmo de apareamiento se mantiene, se espera que cada año la población de estos animales crezca en 69 especímenes.   

La investigación también reveló los efectos negativos de los desechos de hipopótamos en los niveles de oxígeno del agua; es decir, hay contaminación por sus desechos. Esto podría afectar a los peces que nacen en la zona y a los pobladores de estos sectores. ¿Qué pueden enseñar estos hipopótamos sobre biodiversidad? Hasta ahora, tanto científicos como público general han considerado a estos herbívoros gigantes como plagas invasoras que no deberían descontrolarse por el continente americano, pero un estudio publicado en la revista PNAS en marzo de 2020 podría sugerir algo distinto.  

Los hipopótamos de Pablo Escobar podrían ayudar a contrarrestar un legado de extinciones, es decir, se ha visto que estos restauran muchos rasgos importantes que se habían perdido durante miles de años. Esta es la principal conclusión a la que han llegado los científicos después de un análisis mundial que compara los rasgos ecológicos de los herbívoros introducidos -tamaño corporal, dieta o hábitat- con los del pasado. Si bien hay algunos herbívoros introducidos que tienen una coincidencia ecológica prácticamente total con extintos, en otros casos la especie introducida representa una mezcla de rasgos que se ven en las especies extintas, apunta John Rowan, autor de este trabajo. 

Por ejemplo, los hipopótamos salvajes de Sudamérica son similares en dieta y tamaño corporal a las llamas gigantes extintas, mientras que un extraño tipo de mamífero notoungulado extinto comparte el gran tamaño y los hábitats semiacuáticos con los hipopótamos. En una nota de prensa, la Universidad de Massachusetts Amherst explica que en la mayoría de los casos se piensa que el mundo natural moderno es muy diferente a lo que fue durante los últimos 45 millones de años. 

Sin embargo, la introducción de especies en todo el mundo por parte de los humanos ha ocasionado que se restauren rasgos ecológicos perdidos en muchos ecosistemas, haciendo el mundo actual más parecido al de la pre-extinción del Pleistoceno tardío. En sus análisis, los investigadores pudieron comparar especies que no necesariamente están ligadas de manera estrecha entre sí, pero que son similares en cuanto a la forma en que afectan a sus ecosistemas, detalla por su parte Erick Lundgren, de la Universidad de Tecnología de Sídney (Australia). 

Al hacerlo, agrega, se pudo cuantificar la medida en que las especies introducidas hacen que el mundo sea más o menos similar al pasado previo a la extinción: "Sorprendentemente hacen el mundo más parecido". Y es que, el 64% de los herbívoros introducidos por los humanos son más similares a las especies extintas que a las nativas locales, concluye este estudio. (EL COMERCIO)

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