Chile se limitó a emitir opinión técnica basada en los estudios bolivianos del Silala

Chile se limitó a emitir opinión técnica basada en los estudios bolivianos del Silala

La Paz, 24 de abril (ATB Digital).- El equipo jurídico y científico del Estado Plurinacional de Bolivia dejó claro ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en La Haya, que las aguas provenientes de manantiales del Silala, en el departamento de Potosí, son un flujo superficial artificialmente mejorado con dirección a territorio chileno.

En la demanda de Chile contra el país, por el caso disputa sobre el estatus y uso de las aguas del Silala ante la Corte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la administración del Gobierno nacional, desde 2016, encaró un trabajo serio y responsable para la defensa de los recursos hídricos con base en la observación del derecho internacional, coincidieron el embajador de Bolivia ante Países Bajos y agente del Estado Plurinacional, Roberto Calzadilla, y el secretario general de la Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima (Diremar), Emerson Calderón, en entrevista con Ahora EL PUEBLO.

Además manifestaron que Chile nunca llegó al Silala para hacer estudios técnicos y que en el juicio sólo presentó opiniones técnicas en base a los estudios que sí hizo, de manera responsable y altamente técnica, Bolivia.

ESTRATEGIA
El diseño de la estrategia se basó primero en la conformación de un equipo con experiencia en juicios internacionales en materia de aguas y la contratación de los servicios del instituto hidrológico danés DHI, institución con una enorme experiencia en el estudio e investigación de recursos hídricos en el mundo.

Segundo, se hizo frente a la demanda con los resultados de las investigaciones independientes que se elaboraron en el Silala, que cuantifican el impacto de la canalización en el flujo superficial del líquido vital e identifican cuál es el efecto en la canalización del flujo.

Tercero, se construyeron y se redactaron los argumentos, así como los fundamentos legales para asumir la defensa afincados en los resultados de la ciencia. La posición de Bolivia en La Haya se sustenta en los resultados que determinan esos estudios sobre la naturaleza de este recurso hídrico.

A continuación reflejamos las declaraciones del agente de Bolivia ante la CIJ, Roberto Calzadilla, y del secretario general de la Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima, Emerson Calderón.

—¿Cómo abordó Bolivia, ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), la demanda de Chile?
Calzadilla.-
 Yo podría indicar tal vez un par de elementos: creo que Bolivia aborda la defensa de esta demanda de Chile a través de una defensa de los recursos hídricos en base, por supuesto, a nuestros intereses, en base al derecho internacional que Bolivia observa y, por supuesto, también en función a nuestra soberanía, de manera que la política exterior de Bolivia se ha incrementado en determinados principios que están constitucionalizados y creo que ése ha sido el espíritu que ha llevado adelante la defensa de Bolivia en la corte internacional.

Además está la preparación que ha sido llevada adelante durante estos últimos años, es decir el tema del Silala no es solamente desde la disputa de 2016, sino es una disputa que se inicia mucho antes y creo que Bolivia ha trabajado en función de conocer mejor sus recursos hídricos.

Ése ha sido un proceso de un tiempo que ha demorado hasta la situación que llegamos hoy en día, que tenemos ya una certeza científica, y ello creo que muestra el trabajo que se ha llevado también a la Corte Internacional de Justicia, donde se ha permitido presentar una serie de estudios científicos que Bolivia ha desarrollado.

Es decir, se ha tomado en cuenta el trabajo, el conocimiento de nuestras instituciones, pero claro, hemos sido obligados a tener una institución de carácter independiente, expertos en el trabajo que se ha llevado ya con mayor profundidad en los años posteriores a 2016 y 2017, donde se revisan estos trabajos en el campo del Silala.

—¿Qué criterios se tomaron en cuenta para buscar a este grupo de expertos científicos para que vayan hasta el Silala? Si bien usted dice que teníamos ya anteriores estudios, ¿por qué se acude a esta instancia?
Calzadilla.-
 Bueno, si ustedes recuerdan el proceso de la negociación de un documento preliminar entre 2008 y 2010, durante ese periodo tanto Chile como Bolivia tenían la proyección de hacer mayores estudios sobre las aguas del Silala.

Bolivia en ese momento sostenía que tenía mayores derechos en función a que consideraba que éstos eran manantiales y no un río internacional; es por ese mérito que Chile también acepta llevar adelante un trabajo que permita a Bolivia obtener mayores beneficios, pero en ese momento había también un reconocimiento del principio equitativo que señalaba el 50 por ciento, porcentaje que podía ser incluso mayor en favor de Bolivia, en función de los cuatro años de trabajos que se iban a elaborar en forma conjunta.

Es decir, no teníamos un trabajo como el que hoy tenemos con la cantidad de recursos que se han invertido. Si bien hay algunos estudios colaterales, no hay un estudio más profundo. Yo creo que ahí, para presentar a la Corte, teníamos que tener los fundamentos de certeza basados en lo que dice la ciencia, basados en lo que es la realidad.

Calderón.- Complementando y destacando lo que afirmaba nuestro Embajador, hay tres aspectos fundamentales:
¿Cómo aborda Bolivia esta demanda que nos presenta Chile en 2016? Con absoluta responsabilidad, un primer aspecto es que contamos con una estructura, una organización afincada en el Ministerio de Relaciones Exteriores y en Diremar que nos permite tener un equipo, un staff con experiencia en juicios internacionales y que se fortalece con la contratación de abogados con experiencia en litigios internacionales en materia de aguas y con la contratación de los servicios del instituto hidrológico danés DHI, una institución que tiene una enorme experiencia en estudio e investigación de recursos hídricos en el mundo.

Uno de los primeros aspectos en los que Bolivia se preocupa es contar con un equipo multidisciplinario que pueda asumir la defensa de los derechos de Bolivia sobre las aguas del Silala.

Un segundo aspecto importante, para afrontar esta demanda y asumir nuestra defensa, fue precisamente hacer investigaciones en el Silala a detalle. Bolivia contaba con investigaciones elaboradas en el pasado, como bien decía nuestro Agente, pero habían pasado bastantes años y necesitábamos actualizar esa información, ir al detalle mismo, profundizar esa investigación y tal vez, lo más importante, cuantificar el impacto de la canalización en el flujo superficial de las aguas del Silala.

Era importante llegar a identificar cuál es el efecto que tiene la canalización en ese flujo porque eso les iba a permitir y poder advertir si toda el agua que escurre hacia Chile es provocada por la canalización o efectivamente hay un determinado flujo que puede escurrir de manera natural.

El tercer aspecto era construir y redactar argumentos y fundamentos legales para asumir nuestra defensa, afincados en los resultados que nos dé la ciencia. La posición de Bolivia en La Haya se afinca en los resultados que determine la ciencia, porque solamente la ciencia puede evidentemente decidir cuál es la naturaleza de este recurso hídrico.

—¿Este estudio nos deja claro que las aguas del Silala no son un río?
Calzadilla
.- Nos deja claro que es un recurso. Es precisamente a través de este estudio que Bolivia puede concluir que las aguas del Silala constituyen un curso de aguas internacionales con un flujo superficial artificialmente mejorado.

Es decir, la posición de Bolivia se fundamenta en ese trabajo, como ustedes pueden ver en la formulación misma que Bolivia antepone a Chile siendo que la definición de Chile considera el Silala como un río en toda su extensión.

Nosotros hemos podido llegar a las particularidades que tiene un río, que no puede ser considerado así, sino tiene sus particularidades. Entonces, el fundamento de Bolivia ha sido esta distinción del flujo natural, reconociendo que para el flujo natural rige el derecho internacional.

Sin embargo, se hizo la distinción del flujo mejorado a través de las canalizaciones y sistemas y mecanismos de drenaje que se encuentran en el Silala que, como ustedes conocen, son muy extensas, son 6.600 metros de canalizaciones de obras de mampostería con distintos grados. Existe ahí un sistema central y subsistemas que se han construido y, por supuesto, hemos llevado toda esta investigación ante la Corte Internacional de Justicia.

Hoy también el pueblo boliviano puede ver estas investigaciones; es decir, son investigaciones que se han llevado adelante durante casi dos años con perforaciones de hasta 140 metros de profundidad, se ha llegado casi a una treintena de perforaciones; entonces, es un trabajo extenso hecho por uno de los institutos más prestigiosos y además que ha podido llevar adelante un modelo precisamente para la distinción sobre lo que es el impacto de la canalización.

Este impacto de la canalización en los años anteriores, cuando estábamos en el proceso de diálogo y tratando de resolver esta disputa a través del diálogo, es que no se conocían los datos exactos; es decir, a la vista no era posible hacer un cálculo, si quitamos estas canalizaciones, de cuánto va a fluir hacia Chile.

—La demanda comienza en 2016, ha sido un trabajo en 2017, 2018 y 2019, pero tenemos un paréntesis con el ingreso del gobierno de facto. ¿Cuánto ha perjudicado la presencia del régimen de facto en el trabajo de defensa que estaba encarando el Gobierno boliviano?
Calderón
. El trabajo ha sido ininterrumpido y de manera permanente, tanto del equipo nacional como del equipo extranjero. Más allá, digamos de lo que ha sucedido, lo importante es que en Diremar hemos podido mantener nuestra institucionalidad y el equipo internacional también. Por lo tanto, el trabajo ha continuado de la misma manera como se llevaba en el pasado.

—¿Cómo se llevó a cabo el trabajo por parte del DHI?
Calderón
.- Rescataría tres aspectos. En el primer aspecto Bolivia contaba con estudios en las aguas del Silala, pero exclusivamente estudios nacionales. Hasta 2016, 2017, Bolivia no contaba con un estudio con carácter internacional, no había investigaciones con impacto internacional.

Cuando uno litiga en juicios internacionales tiene que contar con pruebas y con evidencias imparciales, con criterios independientes de investigadores. Es un aspecto fundamental en el que nos concentramos para contar con estas evidencias.

Segundo: hasta ese momento Bolivia no había hecho ningún estudio de impacto de la canalización sobre el flujo superficial de las aguas del Silala, teníamos estudios y opiniones muy valiosas emitidas por diferentes especialistas en el área, pero no se habían visto hasta ese momento.

Por ejemplo, hablamos de prospecciones hidrogeológicas que en el lugar no se habían podido obtener ya que no se hizo ninguna perforación de pozos y obviamente existían bastantes datos que teníamos que obtenerlos.

Entonces se hace todo un trabajo de campo durante estos dos años, 2017 y 2018, que nos ha permitido obtener una gran cantidad de datos para ver cómo se comportan subterráneamente estas aguas y también para tener una visión general de cómo se comportan superficialmente estas aguas y todo este trabajo de campo, en el que además han intervenido varias instituciones públicas nacionales, nos han proporcionado datos actualizados.

Por ejemplo, en geología, hemos contratado los servicios de Sergeomin, que es la entidad nacional que brinda este tipo de servicios; para obtener datos acerca de la precipitación del clima, de la temperatura, hemos contado con los servicios del Senamhi; por ejemplo, para obtener datos con relación a la geofísica, hemos contado con los servicios de Cofadena; para obtener datos acerca de la ecología, de la fauna y la flora, del cómo se encontraban los bofedales, hemos contratado a la Universidad Mayor de San Andrés, a la Fundación de Ecología; para establecer claramente cuál es el diseño que tienen estas obras, hemos contado con el apoyo también del Instituto de Hidrología de la UMSA.

Es decir, varias instituciones nos han proporcionado datos que le han permitido a Diremar contar con una fuente muy importante de datos científicos que nos ha facilitado trabajar con DHI y llevar a cabo este trabajo de cuantificación del impacto de las obras en el flujo superficial.

Como tercer punto todos los que hemos estado en el Silala podemos advertir que hay una topografía especial con una pendiente inclinado hacia territorio chileno; es decir, no es un territorio absolutamente plano, hay una pendiente que inclina y baja hacia territorio chileno.

Además, con el trabajo del DHI, se ha podido advertir una serie de aspectos que antes no los conocíamos respecto a los manantiales, identificar si efectivamente la dirección del agua podría escurrir hacia otro lugar o si se podría mantener alrededor de los bofedales. Entonces DHI, en base a estas investigaciones, ha utilizado modelos matemáticos que los ha programado a través de un software que es muy conocido en el mundo; ha estudiado en tres escenarios.

Primero ha estudiado en el escenario actual, cómo fluyen las aguas tanto superficialmente como subterráneamente; segundo, ¿cómo fluiría en un escenario sin canales? ¿Qué pasaría si se desmontan o se desmantelan los canales?; y tercero, ¿cómo fluirían después del desmantelamiento de los canales restaurando los bofedales?

Entonces, tenemos un trabajo muy interesante en tres escenarios y cuantificaciones muy importantes, precisamente los resultados de esta cuantificación han determinado que si se desmantelan los canales, si se retiran los canales, habrá una reducción, y esto es en base a lo que determinan cálculos matemáticos, una reducción automática de por lo menos el 11% de ese flujo.

Pero si además se restauran los bofedales, porque los bofedales han sido excavados para que se puedan instalar ahí las obras hidráulicas; si se restauran los bofedales y se repara la fauna, la flora, el ecosistema del lugar, la reducción va a llegar hasta un 33% del flujo.

Precisamente en base a esos datos del DHI, se ha establecido que existe un flujo natural, un caudal, efectivamente por la pendiente del lugar va a llegar a Chile y llegaba antes de la canalización, eso es algo que en base a estos estudios se llegó a determinar.

—¿Esto permite la presentación de la contrademanda boliviana?
Calderón
.- Precisamente en base a estas evidencias, que hay que resaltar, como bien lo decía nuestro Agente, y como lo han explicado los abogados en la Corte, es el único trabajo que se ha hecho en territorio boliviano, que cuantifica el impacto de la canalización.

Chile no ha hecho investigación alguna en nuestro país, no porque nosotros se lo hayamos impedido, sino porque simplemente no lo ha solicitado, de lo que se deduce es que no ha querido y ha hecho algunas observaciones desde su escritorio, observaciones que han sido refutadas en los alegatos orales.

Entonces, en este concepto, éste es el único estudio que en estos momentos tiene la Corte en sus manos con relación al impacto de la canalización en el territorio boliviano, y con base en esos resultados científicos Bolivia ha asumido su defensa en la contramemoria y, como bien lo decía nuestro Agente, nosotros hemos solicitado a la Corte que defina al Silala no como un curso de agua internacional común y corriente, sino como un curso de agua internacional cuyo flujo superficial ha sido artificialmente mejorado.

Hay un aspecto que es fundamental, las obras hidráulicas no pueden ser soslayadas en la definición de la naturaleza destilada porque tienen semejante impacto, que no es lo mismo como cualquier curso de agua internacional. Y también ha sido nuestro respaldo para presentar nuestras contrademandas, aquellas que son las siguientes:

Primero: Bolivia tiene derecho a desmantelar cuando lo considere pertinente, siendo que esta contrademanda ya ha sido aceptada en sus aspectos principales por Chile.

Segundo: Bolivia tiene derecho sobre ese flujo mejorado y Chile no tiene un derecho adquirido.

Y tercero: si Chile quiere mantener el caudal actual que le llega a su territorio, es decir, el flujo mejorado más el flujo natural y por lo tanto se tengan que mantener las obras hidráulicas en Bolivia, tendrá que negociar con Bolivia. Obviamente en esta negociación debe incluirse una compensación porque Bolivia tolere en su territorio estas obras hidráulicas sin acuerdo alguno, sin concesión alguna, sin tratado alguno, obras hidráulicas que hasta el momento sólo han beneficiado a Chile.
Bolivia, y eso es muy importante explicar a la población, jamás puso en entredicho, en este juicio, los derechos de Bolivia sobre las aguas del Silala. En los petitorios de Bolivia se está solicitando que se reafirmen estos derechos, porque Chile, en el transcurso del juicio, ha aceptado que Bolivia tiene derecho, otorgado además por el derecho internacional, a aprovechar y utilizar las aguas del curso del curso de agua internacional Silala.

Calzadilla.- Ese flujo mejorado que Bolivia ha cuantificado a través de los trabajos desarrollados por DHI, Chile lo contrapone con un estudio, como se lo ha señalado, un estudio de escritorio, de investigación numérica simplista que nuestra delegación en La Haya ha podido también desvirtuar.

Chile dice que es 2%, Bolivia dice que es entre el 11% y 33%. Además, históricamente Bolivia ha podido mostrar que las primeras investigaciones que se elaboraron precisamente en los años después de la concesión que da la Prefectura, asigna un caudal con un impacto de la canalización de un 18%.

Vale decir que el trabajo de DHI en el rango de 11% a 33% coincide perfectamente con el único dato histórico que se tiene sobre el flujo en el Silala, hoy en día tenemos un caudal de 160 litros por segundo que pasa desde Bolivia hacia Chile, y Bolivia nunca ha interferido ni en la cantidad ni en la calidad de este flujo.

Chile no cuestiona esta posición, pero la condiciona; es decir, eso es lo que Chile en su demanda dice que tiene derecho al uso actual, y dice actual en mayúscula. ¿Por qué? Porque actualmente está recibiendo el flujo natural y el flujo mejorado. Vale decir que quieres seguir teniendo este flujo mejorado, es decir, aceptando solamente, por decirlo, en un impacto del 2%. Pero la contrademanda de Bolivia tiene muchos fundamentos y ése es uno de los temas centrales en este momento que se están dirimiendo.

—Se han identificado muchas contradicciones de parte de Chile. ¿Cuáles son exactamente esas contradicciones?
Calzadilla
.- Bueno, y yo voy a mencionar una fundamental, una contradicción muy grande es el hecho de que Bolivia siempre ha tenido un espíritu de diálogo, ha mostrado un espíritu de voluntad, de dar, de llevar adelante una solución a esta disputa a través de una negociación. Eso lo ha demostrado en 2008, en 2010, con extenso trabajo que se ha llevado adelante durante esos años.

Chile nos sorprende en la Corte trayendo un acuerdo extraoficial que no estaba en los actuados de la Corte y expone esta propuesta de acuerdo extrajudicial de 2019. Este proyecto de acuerdo extrajudicial no incluía los intereses de Bolivia, únicamente refleja las aspiraciones y la expectativa de Chile, entonces Chile se presenta mostrando su voluntad de diálogo a través de este acuerdo extraoficial, cuando al mismo tiempo estaba actuando frente a la Corte y presentando otras alegaciones y otros documentos.

Dos meses más tarde presentaba documentos soslayando toda la negociación que se refleja en el mecanismo de consultas políticas, en el trabajo que desarrolla el grupo del Silala binacional que se lleva a cabo durante varios años y que posteriormente Chile abandona.

Por una parte, ignorando una negociación, muestra ante la Corte un proyecto de acuerdo extrajudicial. Además, no presentándolo en aquella ocasión en forma oficial, es un documento silencioso de Chile, no manifiesta cómo lo presenta a Bolivia, entonces ello obliga a nuestro país a que, pese a que esto ya lo había expuesto en los alegatos escritos, a poner mayor énfasis ante la Corte sobre esa voluntad política que ha tenido Bolivia de llevar adelante un diálogo y una solución en el problema de las aguas del Silala.

Calderón.- ¿Cuáles son estas contradicciones? Sumaríamos dos más, porque el Agente ha mencionado una que creo que es una de las más importantes, pero hay una segunda que es relativa. Han debido escuchar que Chile, en las audiencias públicas, manifestaba que el petitorio de Bolivia se debe compensar para mantener las obras hidráulicas y el flujo mejorado hacia Chile, era un absurdo; sin embargo, en 2009, Chile estuvo dispuesto en el acuerdo preliminar a que las empresas que aprovechan esas aguas en territorio chileno compensen a Bolivia económicamente por el flujo de libre disponibilidad, así se denomina ese momento que residían en su territorio.

Durante mucho tiempo antes, se suscribieron ciertas actas dentro del mecanismo diplomático en el que se advirtió claramente que todo arreglo sobre esta cuestión tenía que incluir el aspecto de generar también beneficios económicos a Bolivia; entonces, hemos visto una posición en ese punto totalmente contradictorio, un Chile que estuvo en el pasado dispuesto a generar compensaciones a Bolivia y que ahora, frente a la Corte, mantiene una posición distinta considerando que esto sería un absurdo.

El segundo punto o la segunda contradicción, sumada a la que nos dijo nuestro Agente, es relativa a la subestimación que hace Chile a la canalización, porque por un lado considera que Bolivia está en su derecho de desmantelar los canales, pero por otro lado considera que este desmantelamiento va a afectar solamente un 2% del flujo que actualmente escurre hacia su territorio, algo prácticamente ilógico y totalmente fuera del contexto de lo que ha determinado la ciencia en ese aspecto.

Es imposible justificar que semejante infraestructura en el Silala solamente haya modificado un flujo de no más del 2%, y que por un lado se acepte el desmantelamiento pero no la reducción del caudal; en otras palabras, parecería que indirectamente Chile quisiera que se mantengan las obras hidráulicas, de hecho, y ahí va el punto fundamental de esta contradicción, en el acuerdo preliminar de 2009, en una de sus cláusulas, en uno de sus artículos para que se llegue a la compensación, se tenía que asegurar que el caudal y las obras hidráulicas se mantengan, pero ahora resulta ante la Corte que Chile ha mantenido la posición de que no se opondría a que Bolivia desmantele; entonces ahí también hay una contradicción y los cambios y los giros que ha tenido que dar Chile precisamente para tratar de justificar esta demanda ante la Corte.

—¿Cómo es posible que Chile haya presentado un estudio de esta magnitud siendo que ellos nunca han estado en territorio boliviano, como lo mencionó en algún momento el Agente?
Calderón
.- Son opiniones técnicas que emiten sus expertos científicos en base al análisis de toda la investigación que ha realizado Bolivia, es decir Bolivia ha presentado pruebas sobre el impacto de la canalización, Chile no ha presentado ninguna, y Chile lo que ha hecho son opiniones o críticas desde los libros, desde el gabinete, como bien decía nuestro Agente, desde el escritorio, a los estudios de campo que ha elaborado Bolivia.

Entonces, en ese sentido, nosotros consideramos que tenemos un suficiente respaldo técnico del impacto en la canalización. Chile tenía todas las posibilidades de haber hecho, con todos los datos que proporcionó Bolivia, sobre su modelo, desde su país, alguna opinión mucho más respaldada, pero no lo hizo, en ese contexto nosotros estamos satisfechos con el trabajo que hemos presentado ante la Corte sobre el Silala.

—¿Se puede hablar de un pago retroactivo por el uso de las aguas antes de esta demanda?
Calderón
.- El pago retroactivo como resarcimiento que la empresa chilena debería a la Prefectura de Potosí es un asunto que está circunscrito exclusivamente a la concesión al incumplimiento de la concesión de 1908 y que debe ser resuelto entre la Gobernación de Potosí y la empresa de ese país, sino es a través de mecanismos de negociación, será recurriendo de repente a algún foro o a algún tribunal competente. Pero todo pago retroactivo sobre el uso pasado de las aguas está circunscrito en la Prefectura de Potosí y la empresa, el petitorio de Bolivia ante la Corte, como también se hizo en 2009, cuando se negoció el acuerdo preliminar, era para establecer las condiciones de un pago desde el momento actual a futuro, no con carácter retroactivo, entonces ese asunto está circunscrito entre la Prefectura de Potosí, la Gobernación y la empresa.

—¿Comcipo debe presionar a la Gobernación de Potosí para que inicie los procesos de un juicio internacional entre la empresa y la Gobernación para recuperar esta deuda histórica?
Calderón
.- Éste es un asunto que lo tiene que dilucidar la Gobernación en su momento, obviamente que el Órgano Ejecutivo va a estar siempre en predisposición de colaborar como lo ha hecho durante todo este tiempo. Pero es un asunto que se lo va a estudiar allá. Nosotros no quisiéramos, digamos, adelantar criterios u opiniones, pero es un asunto que se lo tiene que resolver en ese ámbito y ver las alternativas.

Calzadilla.- Yo quisiera agregar algo también en este sentido, particularmente yo veo que Comcipo tuvo una posición fundamentalista, que la ha expresado también durante los años de la negociación, es decir, durante los años de la negociación del acuerdo entre 2008 y 2010. Prácticamente teníamos un acuerdo preliminar preparado para su suscripción y las posiciones extremas introdujeron el tema de la deuda histórica, y esa posición impidió que se finalizara este acuerdo a pesar de que a posterior Bolivia continuó manifestando a Chile su disposición de diálogo y luego fue el abandono de parte de Chile.

Hoy en día Comcipo también sostiene en base a información estudios anteriores que han dado una posición fundamentalista. Por eso yo personalmente, en mi calidad de Agente, invito y estoy invitando a Comcipo para que pueda hacer un análisis de los trabajos que se han hecho y que están a la luz del conocimiento del público, de manera que puedan actualizar su posición y no entrar en unas posiciones de extremismo, de amenazar cuando lo que se está haciendo es realmente un trabajo de la defensa de los derechos hídricos de Bolivia en su máxima extensión.

—¿Es necesario esperar el fallo de la CIJ para que la Gobernación solicite a la empresa el inicio de diálogo o podría iniciarse en cualquier momento?
Calzadilla.- Pueden iniciar en cualquier momento. El tema de la disputa sobre las aguas y los usos de las aguas destiladas es un asunto independiente y hemos sido muy claros en que éste es un tema, de manera que la Gobernación de Potosí puede iniciar en cualquier momento los trabajos para estas aproximaciones, una estrategia de arreglo en base a la vulneración que ha tenido la concesión de 1908.

—¿Bolivia aún está abierta a un escenario de diálogo con Chile para resolver estas disputas actualmente?
Calzadilla
.- Actualmente nosotros estamos esperando, tanto Chile como Bolivia, la sentencia. La Corte sin embargo alienta que en cualquier momento se pueda llegar a un acuerdo entre las partes, sin embargo, en la actualidad no hay una decisión, una voluntad que haya expresado precisamente en dirección a un arreglo sobre esta disputa en el marco del diálogo, en el marco de la negociación bilateral.

Nosotros por supuesto aspiramos a tener una mejor vecindad y creo que ya el presidente Luis Arce lo ha expresado a través de la visita que ha realizado. Es un manifiesto muy claro de la voluntad de Bolivia de tener unas relaciones de cooperación, unas relaciones futuras de ver otros aspectos de una agenda positiva y creo que en este momento ya el Gobierno está trabajando en esa dirección.

Estamos llevando adelante diálogos en varios temas sensibles que atañen a la relación y esto, sin duda alguna, habrá que ver más adelante, son condiciones políticas que permiten prever que podemos tener una relación también de amistad y de solución de los problemas pendientes que tiene Bolivia en el marco de su relacionamiento con Chile.

—¿Cuál es la expectativa para la sentencia? ¿Qué es lo que se espera de esta sentencia?
Calderón
.- Nosotros consideramos que el fallo va a ser equitativo, esperamos un fallo equilibrado que tome en cuenta los derechos y los intereses de nuestro país sobre las aguas del Silala y que a la vez permita que ambos Estados puedan cooperar a futuro para preservar, conservar, mantener el ecosistema del Silala.

Calzadilla.- Yo coincido plenamente con estas aproximaciones, estamos esperando un fallo equilibrado y pensamos que vamos a tener un fallo que también le dé la razón a Bolivia, porque Bolivia no ha infringido obligaciones que han sido acusadas durante estos actuados por parte de Chile, que Bolivia no ha vulnerado. Hemos podido demostrar ello y por lo tanto varios aspectos que van a dirimir en este periodo los jueces de la Corte.

Tenemos esta expectativa de llevar adelante un fallo balanceado, un fallo que nos permita también llevar adelante unos términos de una justicia internacional que esperamos, pero también que nos permita llevar adelante una relación pacífica que no requiera nuevamente de nuevas disputas, porque en realidad este caso no debería haber sido puesto ante la Corte Internacional de Justicia y la filosofía de Bolivia y la política exterior de Bolivia ha sido siempre el diálogo, la conversación, la concertación, y creo que vamos a continuar en ese marco después de este fallo en la gobernanza de nuestros recursos hídricos con una visión de cooperación, con una visión de sostenibilidad de nuestros recursos hídricos compartidos.

Vía: Ahora El Pueblo

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