20 años después de El Proyecto de la Bruja de Blair

La Paz, 27 de may 2019 (ATB Digital).- Atada a una carretilla y abandonada a su suerte en medio de un bosque, una mujer es condenada a muerte por el pueblo de Black Hills en EEUU durante el crudo invierno de 1785. Ella, Elly Kedward, valiéndose de engaños, llevaba a varios niños a su casa y les extraía sangre para usarlos en ritos satánicos. Cuando fue descubierta, los pobladores la juzgaron de acuerdo a las leyes de ese entonces. Pero un año más tarde exactamente, el magistrado del pueblo y su hija desaparecieron. Para cuando finalizó ese año,  todos los que la condenaron nunca más fueron vistos y los que sobrevivieron dejaron el lugar para siempre. 

Hace 20 años se proyectó por primera vez El Proyecto de la Bruja de Blair, la cinta de suspenso y terror que marcó época porque luego de ella se hicieron populares las películas en el formato de un falso documental, cámara en mano, con tomas casi amateur.

El Proyecto de la Bruja de Blair fue rodada con un presupuesto menor a $us 25.000 y recaudó más de $us 248 millones. Fue estrenada en enero de 1999 como un filme independiente que hizo creer a todos que la historia de los tres estudiantes de cine en busca de la leyenda de la bruja de Blair, era real.

Según Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, directores del filme, si bien los eventos paranormales de la película fueron un montaje, los diálogos y las escenas de terror, eran improvisados. Los intérpretes usaban la palabra “taco” cuando las cosas se salían de control y querían dejar sus personajes.

A Heather, Joshua y Michael, actores que usaron sus nombres reales en la cinta, los directores no les dieron mucha información sobre el proyecto y varias escenas en las que ellos gritan de terror no fueron actuadas. Para que el filme pareciera creíble, Daniel y Eduardo les enviaban al set de filmación cada vez menos comida mientras pasaban los días, así lograban contar con personas susceptibles e irritables, una técnica usada por otros cineastas como: Francis Ford Coppola, Bernardo Bertolucci y otros que llevaron al extremo a sus actores para obtener buenas filmaciones.

La escena en la que Heather se despide y pide perdón de sus compañeros, fue una improvisación que se convirtió en el afiche oficial de la película.

“Lo que digo en ese monólogo es bastante directo y me salió así, expresar la idea de que había sido muy mala y había fallado a mis compañeros. Sabía que debía lanzarme a ello sin contemplaciones y obviamente sabía que me goteaba la nariz”, relata Heather Donahue a la revista Vice.

 

La película terminó con los gritos de terror de los protagonistas y su desaparición en la última escena, lo que hizo creer al público que ellos en verdad habían muerto. Y ante las publicaciones que se hicieron sobre el extravío de los muchachos, Daniel y Eduardo no desmintieron nada hasta que un año después de ser estrenada la farsa fue descubierta. Sin embargo, eso no fue un impedimento para que el New York Times la calificara como un ejemplo de que se puede construir algo ingenioso sin nada más que imaginación.

Mientras tanto, El Proyecto de la Bruja de Blair –que dio pie a otros largometrajes, videojuegos y leyendas urbanas– estrenará aún sin fecha su propia serie de televisión a cargo de la distribuidora Lionsgate que aseguró que se contará con el trabajo de sus directores originales.

Página procesada en: 0,19 segundos.

Lo más visto de seccion/cultura