Familiares de víctimas de las masacres reciben al espíritu de sus difuntos entre llanto, dolor y con el clamor de justicia

Familiares de víctimas de las masacres reciben al espíritu de sus difuntos entre llanto, dolor y con el clamor de justicia

La Paz, 1 nov 2021 (ATB Digital).- Familiares de las víctimas de las masacres de 2019 participaron este lunes 1 de noviembre de un acto en conmemoración a la fiesta de “Todos Santos”, y al medio día dieron la bienvenida a las almas de sus seres queridos en un singular altar preparado en su memoria en la Casa Grande del Pueblo, entre llanto y dolor, pero con la firme convicción de seguir luchando por justicia.

“Nosotros hemos venido a recibir a nuestros seres queridos que hemos perdido en 2019, hermanos de Senkata y zona Sur; hemos venido a recordar estos momentos dolorosos que jamás los vamos a olvidar, es un dolor muy grande. Nosotros pedimos justicia, nunca vamos a descansar”, indicó una familiar de las víctimas de 2019, Bertha Taco.

La señora Bertha relató entre llanto que esta fecha es especial para ella y su familia, porque con mucha esperanza recibe al espíritu de su hijo, Juan M. Pérez, quien murió durante las masacres de 2019 por impactos de bala, durante los conflictos en la zona Sur, de La Paz.

Indicó que mantiene las tradiciones y enseñanzas de sus abuelos, por lo que en su casa también preparó una mesa con la fotografía de su hijo, donde preparó los alimentos que eran de su preferencia, además de frutas, bebidas, pan con figuras de caballo, escaleras, para que sea recibido por el espíritu de su hijo.

“En mi casa está la mesa preparada para recibir a mi hijo (…) todo lo que le gustaba. El nombre de mi hijo era Juan Martín Pérez Taco (falleció) en la zona Sur, me lo han baleado el 11 de noviembre”, relató visiblemente afectada la señora Bertha.


Por su parte, la dirigente de los familiares de fallecidos en la masacre de Senkata, Gloria Quisbert, aseveró que esta tradición es importante y especial para todas las familias que perdieron a un ser querido, porque es un momento en que sienten que abrazan a su ser querido.

“Ni olvido, ni perdón, justicia para las víctimas. En estos momentos recordamos con llanto a nuestros seres queridos que ya no están con nosotros, es nuestra tradición, queremos que todas las oraciones lleguen a nuestros seres queridos que han partido”, indicó Quisbert.

En la Casa Grande del Pueblo se instaló una gran mesa con las fotografías de las personas que perdieron la vida como consecuencia del COVID-19 y en las masacres de 2019, durante el gobierno de facto de Jeanine Áñez.

Según las tradiciones, es a medio día de 1 de noviembre que los espíritus llegan desde el inframundo para visitar a sus seres queridos en la Tierra, para acompañarlos por un día, por lo que muchas familias preparan un altar con masitas, fruta, adornos, comida, caña de azúcar, dulces, flores y un retrato del difunto; y el 2 de noviembre los dolientes despiden al espíritu hasta el próximo año.

En el altar destacan entre las masitas los caballos, dicen que uno para la llegada y otro para su partida del espíritu; la t´antha paloma, que representa al espíritu santo; la cruz, que representa a Jesús protector de quien murió; la escalera es el medio por el cual los difuntos descienden a la tierra; el bizcochuelo o pan dulce que representa al ataúd; las t´anta wawas, que son panes con forma humana y mascarás que representa al difunto.

Fuente:  Agencia Boliviana de Información

Página procesada en: 2,11 segundos.
Tiempo: 2.3453 segundos.