Tarija, 31 dic 2025 (ATB Digital).- La exploración en la Reserva Natural se aprobó en 2017 con el último gobierno de Evo Morales y se paralizó en 2019, sin embargo, los contratos siguen vigentes y hay intereses económicos para su reactivación
El arranque de la campaña electoral por la Gobernación de Tarija y los diferentes municipios ha empezado fuerte, especialmente en el municipio de Entre Ríos, pero también en todo el departamento: la exploración hidrocarburífera en la Reserva Nacional de Flora y Fauna de Tariquía vuelve a ser un tema candente, y vuelve a dejar en evidencia la mutación de discursos en función del lado de la mesa que se ocupe.
Rodrigo Altamirano, un joven concejal municipal y actual candidato a alcalde por Primero Tarija de Johnny Torres, entre otros activistas, ha sido una de las caras visibles de la resistencia contra las intenciones del gobierno, YPFB y Petrobras de cumplir con el contrato firmado en 2017.
Altamirano fue electo concejal con la agrupación Unidos que integraba al exalcalde de Entre Ríos Teodoro Suruguay. En principio Unidos rechazaba la exploración en la Reserva Nacional en todos sus niveles operativos, sin embargo, la posición empezó a cambiar.
Altamirano se apartó entonces de la disciplina del partido y actuó por cuenta propia con la vocación de seguir denunciando la amenaza del ingreso de la petrolera en la Reserva convirtiéndolo en su principal acción pública.
A Altamirano se le reconocía su cercanía con el hoy presidente Rodrigo Paz y otros candidatos de la agrupación Patria, sin embargo, en un video publicado el martes 30 de diciembre aseguraba que no aceptó ingresar en sus listas por las “presiones recibidas para facilitar el acceso de las petroleras”, lo que le ha valido una lluvia de críticas e insultos, pero también muestras de apoyo.
Cabe señalar que tanto Paz Pereira, como el candidato a la Gobernación Adrián Oliva, como la candidata a la alcaldía de Cercado Luciana Campero, siempre han rechazado frontalmente las intenciones de ingresar en la reserva.
El proyecto “postergado”
El contrato para explorar dos áreas íntimamente ligadas a la Reserva Natural de Tariquía se firmó en 2017 entre YPFB y una asociación de Petrobras y YPFB Chaco. Se trataba de San Telmo y Astilleros, ambas zonas petroleras ya estudiadas preliminarmente por YPFB en los 80 y 90.
San Telmo, al sur de Entre Ríos, se extiende casi hasta la frontera con Argentina por Padcaya y aunque los primeros pozos en la zona de Chiquiacá podían ubicarse fuera del área, el desarrollo completo comporta una docena de pozos dentro.
Astilleros se extiende sobre el río Tarija también en la frontera con Argentina, pero en este caso al este del triángulo Sud. Astilleros contó con fuerte respaldo de las comunidades del distrito de Padcaya y un hábil movimiento que situó el área fuera de la zona de especial protección en una reedición del Plan Integral de Manejo de la Reserva absolutamente vergonzante. Se iniciaron perforaciones pero en algún momento se rompió el taladro.
En la zona de San Telmo sí hubo más resistencia popular, aunque minoritaria. Siendo un valle paralelo a Palos Blancos, donde la existencia de los pozos de Margarita no ha cambiado esencialmente el desarrollo del lugar y más bien ha habido efectos climáticos adversos, varios comunarios, como Altamirano, advirtieron que no sería un proyecto sostenible a futuro, sin embargo diferentes promesas y dádivas fortalecieron la posición de YPFB y el Ministerio en la recta final del Gobierno de Evo Morales.
Para el entonces ministro de Hidrocarburos, el tarijeño Luis Alberto Sánchez, se trataba de una gran inversión que tendría un retorno económico inmediato en Tarija y se asimilaba a los volúmenes de Margarita. Estos cálculos, que no se consideraban argumento suficiente por los activistas, si hicieron mella en los tomadores de decisiones.
En 2019, previendo una elección compleja, Evo Morales paralizó la exploración, pero no se resolvieron los contratos. Tampoco lo hizo Jeanine Áñez en 11 meses ni Luis Arce en cinco años, creando una anomalía de intereses opacos que parecían responder más a pugnas de las petroleras que a la resistencia popular.
En 2026 el proyecto sigue vigente, Petrobras sigue operativa en Bolivia, YPFB Chaco ávida de nuevos ingresos y por supuesto, todos los niveles de gobierno creen en la inversión que aumente sus recursos más allá de las promesas hechas sobre el respeto al medio ambiente.
El inusitado interés por el Gobierno Regional
Un dato que no pasó desapercibido en la inscripción de candidaturas del pasado 26 de diciembre fue el inusitado interés que ha vuelto a generar el Gobierno Regional del Chaco. En total son 12 las candidaturas inscritas tanto para el Ejecutivo Regional como para los Ejecutivos de Desarrollo de Caraparí y Villa Montes.
Además de las agrupaciones y alianzas departamentales, se han registrado agrupaciones como AIR o Somos Chaco para optar específicamente a esos cargos.
El Gobierno Regional del Chaco, con la merma de la producción de gas, ha sido uno de los más castigados por la crisis económica, y sin embargo, en lugar de generar mayor desafección, ha generado un espaldarazo en la participación.
Fuente: El País Tarija
