Mundo, 26 de ene 2026 (ATB Digital) .- Los investigadores plantean que Marte tuvo un océano de unos 14 millones de kilómetros cuadrados. Habría cubierto casi todo el hemisferio norte
Que Marte pudo tener grandes cantidades de agua líquida en su superficie es algo que se sospecha desde hace bastante tiempo. Sin embargo, que pudiese haberle disputado a la Tierra el título de planeta azul en un pasado remoto es una cuestión muy diferente. Sin embargo, un reciente artículo publicado en la revista NPJ Space Exploration afirma que, hace aproximadamente 3.500 millones de años, el paisaje marciano albergó un océano tan extenso como el Ártico, que supera ligeramente los 14 millones de kilómetros cuadrados de superficie.
Ahora bien, Marte es un planeta bastante más pequeño que la Tierra. Más o menos, un 47% menor: su diámetro es de 6.779 kilómetros, mientras que el de nuestro mundo alcanza los 12.742 kilómetros. Por tanto, ese océano de dimensiones parecidas al Ártico ocuparía una extensión proporcional mucho más elevada.
El equipo investigador, liderado por el geólogo Ignatius Argadestya de la Universidad de Berna, ha centrado sus esfuerzos en analizar la región de Valles Marineris. Este sistema de cañones, cuyos más de 4.000 kilómetros de longitud se extienden por el ecuador del planeta rojo, conserva estructuras geológicas que funcionan como un archivo natural de los climas antiguos y la presencia de agua estable.
Un oceáno (casi) global
Gracia las cámaras de alta resolución de Cassis (ESA) y los instrumentos CTX y HiRISE (NASA), los científicos identificaron unas estructuras denominadas depósitos con frente escarpado. Su morfología es idéntica a la de los deltas fluviales de la Tierra, lo que confirma que existieron ríos caudalosos que desembocaron en una masa de agua profunda durante periodos de tiempo muy prolongados.
Los investigadores destacan que estas estructuras se sitúan en un rango de elevación muy preciso, entre los -3.750 y -3.650 metros respecto al nivel de referencia marciano. Esta coincidencia en la altitud entre distintos puntos del planeta permite reconstruir una línea costera uniforme, lo que demuestra que el agua alcanzó una meseta común y formó un sistema hídrico interconectado.
“Sabemos que, hoy en día, Marte es un planeta seco y rojizo”, afirmó Ignatius Argadestya en el comunicado oficial del hallazgo, a lo que después añadió que “sin embargo, nuestros resultados muestran que en el pasado fue un planeta azul parecido a la Tierra”. Esta transición se produjo durante el paso del periodo Hespérico tardío al Amazoniano temprano, cuando la atmósfera todavía permitía la estabilidad del agua líquida.
El profesor Fritz Schlunegger, coautor del estudio y miembro del Instituto de Ciencias Geológicas, subrayó la importancia de la precisión visual obtenida en este nuevo trabajo de cartografía. “Las estructuras que pudimos identificar en las imágenes son claramente la desembocadura de un río en un océano”, explicó el docente para validar la existencia de este mar masivo que cubrió el hemisferio norte marciano.
¿Una prueba de habitabilidad?
La existencia de un océano de tales dimensiones podría implicar que las condiciones ambientales dinámicas necesarias para la aparición de vida microbiana pudieron darse en Marte en un pasado remoto. Por tanto, los antiguos deltas se convierten en objetivos prioritarios para las futuras misiones de exploración espacial. Y es que cada una de estas formaciones sedimentarias podría haber actuado como una cápsula del tiempo para la posible biología marciana.
Para finalizar, Ignatius Argadestya dejó una importante reflexión sobre la actual aridez de Marte y la importancia del agua en la Tierra: “Nuestro descubrimiento también demuestra que el agua es un bien preciado en un planeta y puede desaparecer en cualquier momento”. Ahí queda.
Fuente: The National Geographic España
