Mundo, 5 de feb 2026 (ATB Digital) .- Las montañas Uinta tienen 50 millones de años, pero el río se formó hace ‘solo’ 8 millones. Por eso, su cauce se consideraba ‘imposible’.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Glasgow y de la Universidad de Utah han logrado resolver un enigma geológico que duraba ya 150 años y que afectaba al río Green. Según el estudio publicado en la revista Journal of Geophysical Research: Earth Surface, un proceso acontecido en el interior de la Tierra permitió que el agua atravesara las montañas Uinta, a pesar de que para ello tuvo que fluir cuesta arriba y, en apariencia, desafiar las leyes de la gravedad. El fenómeno descrito también explica cómo el mayor afluente del río Colorado logró esculpir un cañón de 700 metros de profundidad en una cordillera de 4.000 metros de altura.
Por partes. La incógnita principal de este misterio geológico, que lleva debatiéndose más de un siglo y medio, se encontraba en la cronología de la región, ya que las montañas Uinta se formaron hace 50 millones de años, mientras que el río Green adoptó su ruta actual hace menos de 8 millones. Por norma general, el agua sigue el camino que le ofrece menor resistencia, por lo que resultaba imposible explicar por qué el cauce no rodea esta formación rocosa, sino que lo atraviesa. En este sentido, los científicos sostienen que una masa mineral densa se hundió bajo la corteza, arrastrando el terreno hacia el manto terrestre.
Este fenómeno de subsidencia, que los científicos llaman goteo litosférico, generó un descenso temporal en la elevación de las montañas, permitiendo que el río fluyera sobre un área que, previamente, era inaccesible. “Creemos haber reunido pruebas suficientes como para demostrar que el goteo litosférico es responsable de tirar del terreno lo suficiente como para permitir que los ríos se vinculen y se fusionen”, afirmó Adam Smith, autor principal del estudio, en una nota de prensa. Al erosionar la roca durante este hundimiento, el río estableció un canal permanente.
El proceso de ‘goteo litosférico’
El goteo litosférico comienza cuando materiales ricos en minerales se acumulan en la base de la corteza terrestre hasta volverse demasiado pesados. Debido a la gravedad, esta capa se desprende y se hunde en el manto, provocando que la superficie experimente primero un hundimiento y después un rebote elástico. Este proceso dejó una marca distintiva en el paisaje de Utah, similar a un patrón de diana, que los geólogos por fin han podido identificar.
Para confirmar su hipótesis, los investigadores utilizaron imágenes sísmicas, una técnica que funciona de manera similar a un escáner médico para visualizar el interior del planeta. Los expertos detectaron una anomalía fría y circular situada a unos 200 kilómetros de profundidad bajo las montañas Uinta. Esta masa, que posee un diámetro de entre 50 y 100 kilómetros, parece ser el fragmento de la corteza que se desprendió hace aproximadamente entre dos y cinco millones de años.
La desaparición de este material denso explica por qué la corteza terrestre en esta zona es varios kilómetros más delgada de lo que debería ser, considerando la altitud de la cordillera. Según los cálculos de elevación, el terreno sufrió una fluctuación superior a los 400 metros, lo que permitió la integración del río Green con el sistema del río Colorado. Este evento no solo modificó la geografía física, sino que también alteró la divisoria continental de Norteamérica definitivamente.
El impacto en la historia geológica de Norteamérica
La unión de ambos ríos redefinió la separación entre las cuencas que desembocan en el océano Pacífico y las que fluyen hacia el Atlántico. Este cambio drástico en el entorno creó nuevas fronteras naturales para la fauna local, influyendo directamente en los procesos de evolución biológica.
Fuente: The National Geographic España
