Mundo, 13 de feb 2026 (ATB Digital).- Si llevas tiempo usando Threads, probablemente te suene la broma recurrente: escribirle al “algoritmo” como si fuera un ser con oídos y paciencia. La queja de fondo era muy real: muchas personas sentían que el feed de recomendaciones se alejaba de sus intereses y se llenaba de temas que no habían pedido. Esa frustración se transformó en meme con mensajes tipo “Dear algorithm, muéstrame más de X”.
Ahora, Meta ha decidido formalizar esa costumbre y convertirla en una función integrada. Según ha contado Engadget, la plataforma reconoce esos “Dear algo” como una señal directa para ajustar recomendaciones “en tiempo real”, con un matiz clave: el efecto es temporal y dura tres días. La idea es permitir una corrección rápida sin “encadenar” al usuario a un cambio permanente que luego resulte difícil de deshacer.
Cómo funcionan los posts “Dear algo”
La mecánica es deliberadamente simple, casi como dejar una nota en la nevera de casa para que nadie se equivoque de compra. El usuario escribe un post que empieza con “dear algo” y, a partir de ahí, expresa una preferencia. El ejemplo más claro es pedir más contenido de un tema concreto, como publicaciones de “gatos adorables”. También se puede pedir lo contrario: ver menos de un tipo de contenido, como publicaciones sobre mascotas enfermas, un tema que puede ser sensible o simplemente agotador si aparece con demasiada frecuencia.
Lo interesante de este enfoque es que convierte una acción pública y cotidiana —publicar un mensaje— en un mecanismo de ajuste del algoritmo de recomendaciones. En lugar de buscar menús escondidos o tocar opciones ambiguas, el usuario formula la petición con palabras. Es como decirle al camarero “hoy no me apetece picante”: no estás reescribiendo el menú del restaurante, pero sí orientas lo que te trae a la mesa.
Un ajuste que se puede revisar y borrar
Meta no se queda solo en “pide y ya está”. Threads permite rastrear estas solicitudes desde los ajustes de la app, para revisarlas, mantenerlas bajo control y también eliminarlas si cambias de opinión. Esto importa porque las preferencias no siempre son estables: un día te interesa seguir un gran evento deportivo y, a la semana siguiente, ya no quieres que el feed siga insistiendo con lo mismo.
Este seguimiento en ajustes también es una respuesta a una preocupación habitual: la sensación de que el algoritmo es una caja negra. Si el sistema puede anotar tus “Dear algo” como peticiones explícitas, al menos existe una huella visible de qué señales has dado. No significa que todo el feed se explique con una lista de causas, pero sí reduce un poco esa impresión de “no sé qué toqué para que esto se descontrolara”.
El detalle más importante: duran tres días
El rasgo distintivo de esta función es su caducidad: el ajuste dura tres días. Meta, según la información recogida por Engadget, lo plantea como una forma de mantener el algoritmo más “fresco” y flexible.
En la práctica, esta temporalidad tiene dos lecturas. La primera es positiva: si pides más de un tema por impulso y luego te cansas, el sistema se “desinfla” solo y no te condena a semanas de contenido repetido. La segunda es más crítica: tres días pueden sentirse cortos si lo que buscas es una corrección sostenida de un problema persistente. Es como poner un ambientador automático que se apaga solo: útil para un momento concreto, aunque no sustituye una limpieza a fondo si el problema es estructural.
Influir en tu feed con lo que otros publican
Hay otra capa que puede cambiar el juego: Threads permite repostear (o “retuitear”, en el lenguaje informal heredado de otras redes) los “Dear algo” de otras personas para que esos temas también se reflejen en tu feed. Esto introduce una dinámica social: no solo ajustas el algoritmo con tus intereses, también puedes “adoptar” las preferencias de alguien que te cae bien o que comparte tu sensibilidad.
Imagina que sigues a una amiga que está a tope con fotografía analógica y publica “dear algo, muéstrame más carretes y cámaras vintage”. Si lo reposteas, estás diciendo “yo también quiero ver ese tipo de cosas”. El algoritmo recibe una señal colectiva que mezcla afinidad social y preferencia temática. En términos cotidianos, es como ir con alguien al mercado y acabar probando lo que esa persona recomienda porque confías en su criterio.
Qué países lo reciben primero y qué implica el despliegue
De momento, la función se activa para usuarios de Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda, con más países “próximamente”, según Meta. Esta forma de desplegar novedades por oleadas es habitual: permite medir impacto, detectar fallos y ajustar el comportamiento antes de abrir la puerta a todo el mundo.
Para los usuarios fuera de esos mercados, la noticia es relevante aunque aún no puedan usarla, porque anticipa la dirección del producto: Meta está apostando por ofrecer controles más visibles sobre el feed de Threads sin convertir la experiencia en un panel técnico lleno de botones. Es una estrategia de “control con lenguaje natural”, que reduce fricción y, de paso, convierte una queja viral en una herramienta oficial.
Por qué Meta necesita este tipo de “controles blandos”
Las redes sociales se sostienen sobre recomendaciones: si el contenido no engancha, la gente se va. El problema es que un algoritmo demasiado agresivo puede hacer que el usuario sienta que perdió el volante. Lo que Meta intenta con “Dear algo” es dar una sensación de agencia sin renunciar a la automatización.
Piénsalo como un GPS. El GPS decide la ruta óptima, pero tú necesitas poder decir “evita peajes” o “quiero ir por la costa”. No te pones a calcular carreteras a mano, solo marcas preferencias. En Threads, el algoritmo sigue eligiendo publicaciones, pero el usuario puede marcar un “más de esto” o “menos de esto” con una frase.
Limitaciones y dudas razonables
Conviene mantener expectativas realistas. Un post “Dear algo” no es una varita mágica que reconfigure por completo el sistema de recomendaciones. Primero, porque el algoritmo trabaja con muchas señales a la vez: a quién sigues, qué lees, qué comentas, cuánto tiempo te quedas mirando algo. Segundo, porque la función es temporal: al cabo de tres días, el sistema vuelve a su comportamiento normal salvo que repitas la petición.
También queda por ver cómo interpreta el sistema matices y ambigüedades. “Muéstrame menos posts sobre mascotas enfermas” es bastante claro, pero hay temas que se mezclan con otros. Si pides menos “política”, ¿qué pasa con noticias de ciencia que tocan regulación? Si pides más “gatos”, ¿acabarás viendo contenido repetitivo de las mismas cuentas? Son preguntas que solo se contestan con uso real y ajustes posteriores.
Lo que esta función dice sobre el futuro del feed
Más allá del detalle de los tres días, “Dear algo” refleja una tendencia: las plataformas están buscando formas de hacer los algoritmos más “conversables” y menos opacos. Cuando el control se parece a hablar con alguien, el usuario lo usa más. No es casual que Meta aproveche un formato que ya existía como meme: la gente ya lo estaba haciendo, solo faltaba que el sistema lo tomara en serio.
Si la idea funciona, puede abrir la puerta a controles parecidos: peticiones con caducidad distinta, preferencias por momentos del día, o ajustes que se activen para eventos concretos. Como si pudieras decir “durante el fin de semana, quiero más ocio” y “entre semana, prioriza tecnología”. Por ahora, Threads empieza por lo básico: un interruptor temporal activado por texto.
Fuente: Whatsnew.com
