Mundo, 18 de feb 2026 (ATB Digital) .- Nacional Potosí vivirá una jornada histórica cuando reciba este miércoles, desde las 20:30, a Botafogo en el estadio Víctor Agustín Ugarte, por la ida de la Fase 2 de la Copa Libertadores. El equipo de la banda roja no solo hará su debut en la presente edición, sino que por primera vez disputará el torneo ante su gente en Potosí, tras haber sido local en La Paz en 2023 por cuestiones de habilitación del escenario.
El desafío es mayúsculo pues enfrente estará el actual campeón del certamen continental, que vuelve a comenzar su travesía desde la segunda fase, tal como ocurrió en la edición anterior. Pero en el campamento potosino el mensaje es claro, la oportunidad de marcar diferencia está en casa y no puede desaprovecharse.
El boleto a esta Libertadores llegó tras la consagración en la Copa de la División Profesional 2025, donde Nacional superó a Bolívar en la final. Desde entonces, el plantel trabajó intensamente en la pretemporada iniciada en enero, aunque todavía no disputó partidos oficiales. Su rodaje se limitó a amistosos y al Torneo Amistoso de Verano 2026, en la que cayó ante Real Potosí.
Para encarar el reto internacional, la dirigencia apostó por una renovación profunda: doce incorporaciones, entre ellas los extranjeros Maicon Solis (Ecuador), Leandro Ortormín (Uruguay) y Óscar Damián Villalba (Argentina), este último con antecedente inmediato en el fútbol boliviano y cartel de goleador.
El entrenador Leonardo Egüez no esquiva la magnitud del compromiso. Reconoce la jerarquía del rival, pero también subraya un factor que puede inclinar la balanza: la altitud. “Tenemos que hacer valer los 4.000 metros”, enfatizó en la previa. Su plan es claro: ganar y, si es posible, ampliar la diferencia para viajar a Brasil con margen y manejar los tiempos en la revancha.
Del otro lado, el conjunto brasileño tomó previsiones especiales para mitigar los efectos de la altura. Una avanzada de nueve futbolistas llegó días antes para aclimatarse, mientras que el resto de la delegación aterrizó en Sucre y completará el traslado por tierra hasta la Villa Imperial horas antes del partido.
El técnico argentino Antonio Anselmi, con experiencia en escenarios similares tras su paso por Independiente del Valle, evitó dramatizar el contexto. Aseguró que su equipo tiene un plan definido y la fortaleza mental necesaria para afrontar un partido “distinto”, condicionado por la geografía. En la misma línea, el defensor Alexander Barboza advirtió que la velocidad del balón será uno de los principales desafíos. Más allá de la logística y los discursos, el partido representa una oportunidad única para Nacional Potosí: convertir la altitud en aliada, imponer condiciones desde el inicio y dar el primer paso firme hacia la siguiente ronda. En una llave de 180 minutos, el margen que se construya en Potosí puede resultar decisivo.
Fuente: La Red Deportiva de ATB
