Mundo, 18 de feb 2026 (ATB Digital).- Abandonado por su madre a los pocos días de nacer, Punch —un macaco del Zoológico de Ishikawa— se aferró durante meses a un muñeco de orangután para sentirse seguro, mientras cuidadores lo criaban de forma artificial y acompañaban su lenta integración a la manada, donde recientemente comenzó a recibir señales de aceptación como el acicalamiento de un ejemplar adulto.
