Mundo, 28 de feb 2026 (ATB Digital).- Durante una fracción diminuta de segundo después del Big Bang, el universo no tenía estrellas, átomos ni galaxias: era una sopa ardiente y turbulenta. Ahora, un estudio publicado en Physics Letters B reveló que aquella mezcla primitiva —el plasma de quarks y gluones— no era un desorden caótico, sino un fluido extremadamente caliente y denso que se comportaba como un líquido real.
