La Paz, 02 de mar 2026 (ATB Digital).- Docentes de distintas nacionalidades compartiendo criterios desde miradas y contextos culturales diversos, marcaron una experiencia inédita en aulas de Unifranz La Paz. Los talleres para la implementación de la codocencia, desarrollada en distintas carreras con el acompañamiento académico de la Universidad de Mondragón, permitió vivir un modelo dinámico y colaborativo que transforma la experiencia tradicional de enseñanza y deja una huella difícil de olvidar en su desarrollo profesional.
La Universidad Franz Tamayo (Unifranz) sede La Paz avanza en la transformación de su modelo educativo con el acompañamiento de la Universidad de Mondragón, institución del País Vasco reconocida por su enfoque innovador en educación superior. A través de un proceso sostenido de colaboración académica, ambas universidades impulsan la implementación de la codocencia como una estrategia clave para mejorar la experiencia de aprendizaje en el aula.
Este trabajo conjunto se enmarca en un proceso de intercambio de conocimientos, experiencias y buenas prácticas. “La verdad es que la Universidad Mondragón y Unifranz, si mal no recuerdo, desde hace dos años y medio, tenemos un camino en común porque tenemos similitudes”, afirmó Mikel Etxaburu, docente, especialista en codocencia e investigador de la universidad vasca.
En las jornadas de capacitación e intercambio de experiencias participaron docentes de las sedes La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz, correspondientes a las carreras de Administración de Empresas, Administración de Hotelería y Turismo, Ingeniería Comercial, Ingeniería de Sistemas, Diseño Gráfico y Producción Crossmedia, Publicidad y Marketing, Derecho, Bioquímica y Farmacia, y Odontología.
Según explicó Etxaburu, uno de los principales puntos de encuentro entre ambas instituciones es su apuesta por la innovación como un proceso continuo. “La innovación es un proceso que empieza y que no acaba. Y estamos todo el rato pensando qué es lo que puede ser mejor para nuestros alumnos y también para nuestro profesorado y nuestra institución”, sostuvo.
En ese contexto, la codocencia se posiciona como una herramienta central dentro de este modelo educativo transformador. Esta metodología implica que dos o más docentes trabajen de manera conjunta en un mismo espacio, al mismo tiempo y con los mismos estudiantes, bajo una planificación previamente estructurada.
“La codocencia consiste en que dos o más profesores, que pueden ser tres, cuatro o más, operen, trabajen en el mismo sitio, al mismo instante, con los mismos alumnos”, explicó Etxaburu. Además, subrayó que este enfoque requiere de un trabajo articulado basado en tres etapas fundamentales: planificación, implementación y evaluación.
Para garantizar su efectividad, la codocencia también demanda una clara definición de roles dentro del aula. “Es uno de los elementos esenciales que los profesores deben ejecutar cuando están operando en clase”, puntualizó, destacando que cada rol responde a un objetivo pedagógico específico.
Etxaburu también subrayó que esta visita a Bolivia resultó enriquecedora por el intercambio de criterios y experiencias. “Tenemos unas energías que considero muy sanas, naturales y prometedoras, espero sigan siendo fructíferas y podamos seguir colaborando tanto en una institución como en la otra y seguir aprendiendo el uno del otro. Cada vez que venimos a Bolivia, cada vez que Unifranz nos acoge, salimos mucho más enteros”, sostuvo.
Para el académico vasco, uno de los comunes denominadores entre Unifranz y la Universidad de Mondragón es el espíritu innovador. “Da igual la carrera que impartamos, siempre impactamos en los alumnos, en la persona y también en el profesorado, y eso nos hace ser mejores. Es lo que nos une a Unifranz y la Universidad Mondragón: las ganas de seguir innovando, la creatividad, la energía y yo creo que la capacidad”.
“Unifranz es una institución líder en procesos educativos de cambio, y cuando hablamos de cambio y de innovación hablamos de impacto en personas, un cambio en la mentalidad de las personas, en las actitudes, en el emprendimiento, en las ganas, en las pasiones, en las creatividades”, añade Etxaburu.
Este proceso no solo transforma la dinámica docente, sino también la forma en que se concibe el aprendizaje. Arantza Ozaeta, docente e investigadora de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Mondragón, explicó que este cambio impacta directamente en el rol del profesor y del estudiante.
“En primer lugar cambia el rol del profesor porque el docente deja de ser la única fuente del conocimiento, pierde el monopolio y se convierte en un diseñador de una experiencia de aprendizaje que conecte con los retos sociales y los grandes desafíos que aborda el mundo en este momento”, señaló.
Asimismo, el estudiante asume un rol más activo dentro del proceso formativo. “De ser pasivo, deviene a ser activo y se responsabiliza de su aprendizaje”, añadió Ozaeta, destacando que este enfoque promueve una mayor vinculación con problemáticas reales.
Estos criterios se enmarcan en el modelo “Aprender Haciendo” de Unifranz, una metodología educativa centrada en la experiencia práctica y la resolución de problemas reales. Está metodología conecta a los estudiantes directamente con el mundo profesional desde el inicio de sus carreras, desarrolla habilidades clave y aumenta su empleabilidad, mediante proyectos, simulaciones y vinculación con empresas. Todo ello prepara profesionales más seguros y capaces de generar un impacto en la sociedad.
Otro de los elementos clave dentro de este modelo es la transformación de la evaluación. “La evaluación es la aguja de la acupuntura en un proceso educativo. Porque finalmente se estudia de la manera en que vamos a ser evaluados”, explicó, enfatizando la necesidad de evolucionar hacia una evaluación formativa que acompañe el aprendizaje.
Este enfoque forma parte de un nuevo ciclo de innovación educativa impulsado por ambas instituciones. “Esta visita es el segundo capítulo del trabajo que comenzamos el año pasado. La innovación educativa es un proceso que funciona por ciclos”, indicó Ozaeta. Detalló que el trabajo actual se centra en la codocencia, la evaluación y la práctica reflexiva del profesorado.
Desde esta perspectiva, la transformación educativa no se limita al aula, sino que impacta de manera sistémica en toda la institución. “Cuando se innova el aprendizaje es sistémico. Primero, el estudiante aprende más, en segundo lugar, el profesorado también aprende y finalmente cambia la institución”, afirmó.
Los expertos destacaron el nivel del plantel docente. “Puedo afirmar que el equipo que tiene Unifranz es espectacular, con una capacidad de trabajo y una capacidad de compromiso muy importantes. Tienen unas ganas de aprender y de crecer ilimitadas, y eso para Unifranz es un aval”, expresó Etxaburu.
En el marco de su estrategia de internacionalización, Unifranz fortalece alianzas estratégicas con universidades e instituciones de referencia global, como Mondragón, que trascienden el intercambio académico tradicional. Estas colaboraciones permiten la co-creación de modelos educativos innovadores, el desarrollo de proyectos conjuntos con impacto real y el intercambio de buenas prácticas académicas, consolidando una formación conectada con estándares internacionales y orientada a responder a los desafíos globales desde el aula.
Fuente: UNIFRANZ
