Mundo, 8 de mar 2026 (ATB Digital).- El concierto exclusivo de Bad Bunny en Tokio ofreció una escena inédita: un público mayoritariamente japonés coreó en español cada uno de los éxitos del artista, mientras ondeaban banderas de Puerto Rico y la energía se propagaba en el Tipstar Dome Chiba.
El evento, organizado por Spotify, como parte del ciclo Billions Club, celebró los 29 temas del cantante que han superado los mil millones de reproducciones en la plataforma.
Asistieron menos de dos mil personas y decenas de invitados VIP, entre ellos Lisa de BLACKPINK y el artista Takashi Murakami, quienes manifestaron entusiasmo durante piezas como “Dákiti”.
Por primera vez, una audiencia japonesa cantó y bailó en español durante un concierto íntimo del músico urbano en Asia, según destacó la plataforma de streaming.
El repertorio abarcó diecisiete de sus éxitos más reconocidos, y la presencia internacional en el público evidenció el alcance global de la música latina.
El escenario se enmarcó con dos árboles de cerezo de gran tamaño y una bandera puertorriqueña, estableciendo un puente visual entre el Caribe y Japón.
Bad Bunny apareció con una camisa blanca de puños anchos y pantalones de vestir; después cambió a una chaqueta con “Tokio” escrito en caracteres japoneses, un guiño a la ciudad anfitriona que fue celebrado por los asistentes.
La conexión con el público fue inmediata. “Muchos números, pero no son números. Sino personas con las que he conectado a través de todos estos años con mi música, entonces por eso estamos aquí con ustedes”, remarcó desde el escenario.
Cada tema fue recibido con ovaciones, y el ambiente se elevó especialmente con los acordes de “Tití Me Preguntó”, que provocaron una reacción colectiva de alegría.
Durante la interpretación de “Baile Inolvidable”, un hombre con overol azul y una mujer de traje negro improvisaron pasos de salsa, sellando el momento con un abrazo antes de regresar a sus grupos.
El reguetonero transmitió un mensaje de unión al indicar que “este show se trata de la unión de Puerto Rico con Tokio y todos los Latinos que estamos aquí”. Invitó a los presentes: “Baila sin miedo, Tokio”.
El espectáculo, de 90 minutos, incluyó temas como “Me Porto Bonito”, “Safaera” y una versión salsa de “MIA”, grabada originalmente junto a Drake.
Sobre ese tema, contó en entrevista con Rolling Stone, la revista musical, que era “un sueño hecho realidad, porque tenía esta canción en la cabeza desde hace mucho tiempo”.
La noche de Tokio funcionó como plataforma para que Bad Bunny transmitiera un mensaje sobre la importancia de la autenticidad. Aconsejó a la multitud.
“No pierdan su tiempo en lo negativo. No pierdan su tiempo haciéndole caso a comentarios de personas que no te conocen, sé tú mismo, sin importar lo que digan los demás”, sostuvo ante los presentes.
La universalidad de la música de Bad Bunny
El repertorio incluyó momentos destacados: durante “Yonaguni”, el español y el japonés se entrelazaron en homenaje a la isla que da nombre a la canción.
El mensaje principal de la noche fue la universalidad de la música y el amor.
“Este show es prueba de que la música no tiene idioma…” y tampoco el amor, destacó Bad Bunny, sintetizando el espíritu de la jornada.
En la recta final, el cantante se detuvo varias veces para absorber la energía del público y reflexionar sobre el alcance de su carrera, marcada por logros como su reciente victoria en los Grammy y su participación en el Super Bowl.
El cierre con “DtMF” desató una celebración colectiva, con asistentes capturando imágenes junto a las placas conmemorativas, en un gesto que evocó el mensaje del álbum Debí Tirar Más Fotos.
Fuente: Infobae
