Mundo, 10 de mar 2026 (ATB Digital).- Un equipo internacional de investigadores, con participación de científicos de la Universidad de Tubinga, ha hallado en Bulgaria un fémur fosilizado de 7,2 millones de años de antigüedad que podría pertenecer al ser humano más antiguo conocido.
Según informó la Universidad de Tubinga, el descubrimiento “podría reescribir la historia del origen humano”. El fósil fue encontrado en el yacimiento de Azmaka, cerca de la pequeña ciudad de Chirpan, en la llanura tracia.
El origen humano africano, en entredicho
Hasta ahora, la hipótesis predominante entre los investigadores sostenía que los primeros humanos surgieron en África y que la marcha bípeda –caminar sobre dos piernas– se desarrolló allí hace unos seis millones de años.
Sin embargo, David Begun, de la Universidad de Toronto y miembro del equipo internacional que también incluye a científicos de Tubinga, considera que el hallazgo apunta a un origen más antiguo.
“Con una antigüedad de 7,2 millones de años, este ancestro, que asignamos al género Graecopithecus, podría ser el ser humano conocido más antiguo”, afirmó, según un comunicado de prensa.
El fémur fósil y las claves de la marcha bípeda
La marcha erguida se considera desde hace tiempo un umbral clave en la evolución humana y uno de los rasgos más distintivos de nuestra especie. El fémur hallado en Azmaka presenta, según los investigadores, características claras de un bípedo, propias de “un ancestro humano que ya caminaba sobre sus patas traseras”.
Según los investigadores, Graecopithecus habitó el yacimiento búlgaro de Azmaka junto a un curso fluvial, en un paisaje de sabana similar al del actual África oriental. El fémur hallado pertenecería a un individuo de unos 24 kilogramos de peso, probablemente de sexo femenino.
“Sin embargo, Graecopithecus todavía no se desplazaba de la misma manera que el ser humano moderno”, explicó Nikolai Spassov, del Museo Nacional de Historia Natural de Bulgaria. El fémur encontrado en Azmaka combina, según el investigador, características propias de los grandes simios africanos con rasgos de bípedos más recientes.
Para Begun, el animal podría describirse incluso como el “eslabón perdido”. Según el investigador, Graecopithecus descendería probablemente de grandes simios balcánico-anatolios que vivieron hace entre ocho y nueve millones de años, como Ouranopithecus y Anadoluvius.
Madelaine Böhme, del Senckenberg Centre for Human Evolution and Palaeoenvironment de la Universidad de Tubinga, plantea además que Graecopithecus pudo haberse expandido desde los Balcanes hacia África. Allí, a partir de hace unos seis millones de años, habrían surgido los primeros ancestros humanos, como Australopithecus afarensis, cuyo representante más conocido es el fósil “Lucy”, de 3,2 millones de años.
Fuente: DW
