México, 18 de mar 2026 (ATB Digital).- Ramiro Vaca aterrizó en Monterrey con la mira puesta en los duelos decisivos de la repesca rumbo al Mundial. El mediocampista boliviano confía en superar a Surinam y avanzar a una instancia final que podría enfrentar a la Verde con Irak. Además, destacó su buen momento personal tras su reciente experiencia en el fútbol marroquí.
El futbolista del Wydad AC llegó este martes a territorio mexicano con entusiasmo y determinación para integrarse a la Selección boliviana. Apenas pisó el aeropuerto, dejó clara su mentalidad de cara al desafío inmediato: “Con mucha ilusión, con muchas ganas de afrontar ese compromiso y empezar a entrenar ya, es lo que quiero. Hay que preparar bien este partido tan importante para todos nosotros”.
Vaca aseguró que el plantel cuenta con información suficiente sobre su primer rival, Surinam, gracias al trabajo del cuerpo técnico encabezado por Óscar Villegas y al aporte de sus compañeros de equipo en Marruecos. “Me han estado informando mucho, sabemos que va a ser difícil, pero tenemos la confianza de poder hacer un gran partido y poder pasar a la final”, afirmó.
El mediocampista explicó que el análisis del rival ha sido detallado. “He analizado a varios jugadores y creo que va a ser una selección muy difícil”, comentó, resaltando también la influencia europea en el estilo de juego surinamés. Según indicó, varios de sus compañeros en el club africano, con vínculos en Países Bajos, le brindaron referencias importantes sobre un equipo que combina potencia física e intensidad.
Más allá del reto con la Selección, Vaca atraviesa un momento positivo a nivel personal tras su reciente salida de club Bolívar y su llegada al fútbol africano. “Estoy muy contento, creo que mi adaptación ha sido muy rápida, muy buena. Ha sido fácil adaptarme, así que me siento muy contento por eso, por el momento que estoy viviendo allá, en un nuevo club, un nuevo continente, un nuevo país, entonces estoy muy feliz por eso”.
El jugador también valoró el respaldo recibido en su nuevo equipo, donde comparte vestuario con Moisés Paniagua, quien no pudo viajar a tiempo debido a una lesión. Ese entorno, afirmó, fue clave para asentarse rápidamente.
Finalmente, Vaca recordó el difícil periodo que atravesó el año pasado, marcado por la imposibilidad de jugar. “Me siento muy feliz después de los ocho meses horribles que pasé el año pasado. Me siento libre, estoy disfrutando cada momento y me decidí a disfrutar, ya sea que vaya bien, que vaya mal en cada situación”. Insistió en que fue un duro golpe: “Que te priven de la posibilidad de jugar, de hacer lo que te gusta por algo injusto, ha sido muy doloroso y ahora solamente disfruto de todo lo que me pasa”. Con ese impulso anímico y su buen presente deportivo, el mediocampista dejó en claro su objetivo inmediato: aportar al máximo para que Bolivia dé el primer paso ante Surinam y siga soñando con la clasificación mundialista.
Fuente: La Red Deportiva de ATB
