Santa Cruz, 20 de mar 2026 (ATB Digital).- En conferencia de prensa realizada este viernes en Santa Cruz, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly Flores, y el gerente general de YPFB Refinación S.A., Aquiles Pfeiffer, expusieron un nuevo caso de desfalco millonario detectado en la subsidiaria de refinación, luego de una auditoría realizada a la anterior administración.

Según Akly, las investigaciones internas conducen a altas esferas de poder de la administración del expresidente Luis Arce, hoy privado de libertad e investigado por denuncias de corrupción. “Todos los caminos en relación a estos procesos convergen al entorno de la familia Arce”, afirmó textualmente el actual presidente de YPFB.
Se calcula que, el daño económico al país, es cerca de 1.000 millones de bolivianos por anticipos irregulares en contratos de suministro de aceite de soya para la producción de biodiésel.
Dos de los contratos adjudicados a una de las empresas, dan cuenta de diferentes delitos como: contratos lesivos, incumplimiento contractual y conducta antieconómica. El gerente explicó que detectaron modificaciones en el reglamento de garantías para habilitar anticipos sin respaldo suficiente.
“Existen evidencias documentadas de que, la administración anterior, y cuando digo la administración anterior, me refiero a antes del 19 de enero del año 2026, modificó el reglamento de garantías antes de la ejecución de estos dos contratos para la provisión de aceite de soya”, resaltó el gerente de Refinación.
Estos cambios permitieron la entrega de anticipos a la empresa sin un respaldo suficiente de garantías. En el primer contrato, se hizo un desembolso de más de 400 millones de bolivianos sin garantías adecuadas.
El segundo caso, devela una transferencia de cerca de 600 millones adicionales en las mismas condiciones. “En estos dos contratos no se hablaba nada de anticipos y, además, no había las garantías suficientes por los montos desembolsados”, denunció el gerente.
En esta nueva investigación, se detectó una estructura más amplia de corrupción. “YPFB Refinación se convirtió en un puente financiero para estructurar todos estos negocios que han venido valiéndose y beneficiándose de manera directa el entorno de la familia Arce”, develó el presidente de la estatal petrolera.
La empresa beneficiada solo entregó el 17,3 % del volumen total de aceite de soya contratado, pese a recibir la totalidad de los anticipos, según resultados de esta auditoría. Según la investigación, habrían participado 14 personas.
Una de las premisas, además de dar con los responsables para las respectivas consecuencias penales, es la de recuperar los recursos y exigir una reparación civil. “La nueva administración de YPFB Refinación ha activado todas las acciones legales para lograr el resarcimiento económico y la reparación civil conforme a ley”, concluyó el gerente.
Akly Flores resaltó que, bajo la administración del presidente Rodrigo Paz, existe una línea de trabajo de “cero tolerancia” a la corrupción. “Estamos seguros que estamos afectando muchos intereses. Nos quieren boicotear, pero vamos a seguir investigando.”, indicó la autoridad.
La estatal se constituirá como víctima en este nuevo proceso, mismo que irá por la vía penal y que se suma a otras investigaciones abiertas, incluyendo las transacciones irregulares por más de 800 millones de dólares a través de la subsidiaria Botrading, en Paraguay.
El impacto financiero de estas irregularidades, explicó el presidente de YPFB, está relacionado a la baja utilización de capacidad de refinación, al 30% solamente, y la consecuente dependencia de importaciones.
YPFB, como principal empresa pública y activo estratégico del Estado, enfrenta el desafío de reestructuración interna, con personal probo y ético, que ayude a reconstruir su credibilidad, así lo determinaron los altos directivos de la estatal.
Fuente: DIRCOM
