Cochabamba, 29 de agosto 2025 (ATB Digital).- Gregorio Vela T. (37 años), su esposa Griselda Acarapi M. (29) y sus hijos Brayan (11) y Eric (8) salieron el 5 de julio en su camioneta para comprar un chaco, llevando el dinero para la transacción, pero no regresaron. Tras 53 días de búsqueda, los hallaron sin vida entre la vegetación de una comunidad de Entre Ríos, en el Trópico de Cochabamba. El caso movilizó a los investigadores, que según información preliminar aprehendieron ayer a dos personas, uno de ellos quien ofreció el terreno, y buscan determinar si hay otros involucrados.
La familia, en medio del dolor, pide justicia. Los cuerpos son velados en su domicilio y el entierro está previsto para hoy. Lo que sus seres queridos saben es que los esposos llevaban unos 120 mil bolivianos para comprar el chaco. Vecinos los vieron salir de su casa en Cruce Andino el 5 de julio en su camioneta Hilux blanca, y desde entonces no regresaron.
El 18 de julio, tras agotar las búsquedas por su cuenta, los familiares presentaron la denuncia y se abrió un caso por desaparición de personas. Mencionaron al hombre con el que la pareja había estado en la zona cercana a la Central Todos Santos, pero él —al ser contactado por los parientes— negó haber ofrecido su terreno en venta. El 27 de agosto, un comunario del Sindicato Volcán halló los cuerpos —algunos dentro de yutes— y avisó a la Policía y a la Fiscalía.
Los cadáveres, en avanzado estado de descomposición, fueron levantados de la zona durante la noche y trasladados a la morgue del Hospital de Ivirgarzama. El fiscal departamental de Cochabamba, Osvaldo Tejerina, precisó que la autopsia confirmó muertes violentas: Gregorio murió por golpes y asfixia; Griselda, por un disparo en la cabeza; su hijo mayor, por golpes en la cabeza; y el menor, por golpes en el rostro que le provocaron fracturas.
Añadió que la tipificación del caso cambió: pasó de desaparición de personas a asesinato por la muerte de Gregorio; a feminicidio por la de Griselda —el noveno en lo que va del año en Cochabamba—; y a doble infanticidio por la de los dos menores de edad.
Por ahora, la hipótesis principal apunta a un robo de la camioneta y del dinero. Según información preliminar, Limbert M.A. (25), quien ofreció el terreno en venta y tiene antecedentes por varios delitos, entre ellos asociación delictuosa y tráfico de sustancias controladas, fue detenido primero. Sus declaraciones iniciales fueron contradictorias, lo que aumentó las sospechas, hasta que finalmente admitió el crimen y reveló el nombre de uno de sus cómplices, Yimer C.O. (25), a quien señala como autor intelectual y coautor del robo de la camioneta.
Las investigaciones sobre este cuádruple crimen continúan para esclarecer los móviles y determinar si hay más implicados, aunque al menos se habla de un tercero, mientras se define la situación jurídica de los ya detenidos.
Fuente: Opinión