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La estructura invisible a 3.000 años luz de la Tierra que desafía la comprensión sobre la materia oscura

La estructura invisible a 3.000 años luz de la Tierra que desafía la comprensión sobre la materia oscura

Mundo, 9 de feb 2026 (ATB Digital) .- La estructura tendría una masa equivalente a 60 millones de veces la del Sol. Su extensión también sería de varios cientos de años luz.

Un grupo de astrofísicos de la Universidad de Alabama afirma haber encontrado una estructura invisible y masiva a solo 3.000 años luz de la Tierra. Un descubrimiento que ha supuesto un fuerte impacto en la comunidad científica internacional, ya que implica que nuestro sistema solar se encuentra mucho más cerca de la materia oscura de lo que las teorías anteriores indicaban. Las conclusiones del estudio se pueden consultar en la revista Physical Review Letters.

Para localizar esta anomalía, los investigadores utilizaron parejas de estrellas de neutrones denominadas púlsares, las cuales funcionan como cronómetros espaciales de una precisión extrema. Al analizar el comportamiento de estos objetos, el equipo liderado por la astrofísica Sukanya Chakrabarti detectó una aceleración inusual que no se correspondía con la masa visible de la zona. Esta fuerza gravitatoria inesperada apunta directamente a la existencia de un subhalo de materia oscura de dimensiones colosales rodeando nuestra galaxia.

La materia oscura representa un desafío constante para la ciencia moderna, ya que no emite, absorbe ni refleja ningún tipo de radiación electromagnética. Al ser indetectable para los telescopios tradicionales, su presencia solo puede inferirse mediante la influencia que ejerce sobre la materia ordinaria. En este caso, la gravedad de esta nube invisible está estirando las órbitas de los púlsares analizados, revelando así su ubicación exacta en el vecindario galáctico más próximo a nuestro planeta.

Cómo se encontró

Los cálculos realizados por los especialistas estiman que este objeto misterioso posee una masa equivalente a 60 millones de veces la del Sol. Con una extensión de varios cientos de años luz, los mapas de gas y estrellas no muestran ningún elemento físico que justifique tal atracción.

Esta desviación orbital imprevista es la prueba principal que sostiene la hipótesis de la materia oscura. La investigación destaca que, de confirmarse totalmente su naturaleza, estaríamos ante el primer hallazgo de un subhalo de este tamaño y cercanía, proporcionando datos vitales sobre la composición del universo.

La importancia de este descubrimiento radica en que permite poner a prueba los modelos cosmológicos actuales sobre la distribución de la masa invisible. Según la experta de la Universidad de Rochester, Alice Quillen, las diferentes teorías predicen distribuciones variadas de estos cúmulos de materia. La científica señaló que quizá solo existan uno o dos de estos objetos a nivel local, pero su hallazgo depende fundamentalmente del modelo que se utilice para interpretar los datos espaciales.

Mapas de materia oscura

El objetivo principal de la doctora Sukanya Chakrabarti es trazar un mapa detallado de estos subhalos a lo largo de toda la Vía Láctea. Hasta ahora, la escasez de púlsares binarios con observaciones suficientemente precisas había dificultado esta tarea de rastreo. Actualmente solo se dispone de 27 sistemas de este tipo que permitan medir la aceleración gravitatoria con el rigor necesario para confirmar la presencia de objetos invisibles masivos de esta magnitud.

Para superar esta limitación técnica, los investigadores se encuentran diseñando nuevos modelos que utilicen objetos cósmicos más abundantes en el espacio profundo. Algo que no solo permitiría localizar más nubes de materia oscura, sino también comprender la naturaleza intrínseca de esta sustancia, que sigue siendo la más esquiva del universo.

Fuente: The National Geographic España

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