La Paz, 14 de febrero de 2026 (ATB Digital). – En diferentes entrevistas con ATB Digital, danzarines que participan peregrinando para la Virgen del Socavón en el Carnaval de Oruro, cuentan que la inversión que realiza depende de varios factores, desde la cuota de ingreso a la fraternidad, los trajes del baile, hasta gastos de viaje, alimentación y estadía.
El primer gasto es la cuota de ingreso a la fraternidad, que, dependiendo cuál sea, puede variar entre los Bs. 2000 hasta Bs. 5000, los fraternos explican que esta cuota contempla gastos como la entrada a fiestas de la fraternidad, convites, poleras, chamarras, entre otros.
Luego viene el costo del traje del baile, de la misma manera, depende de diferentes factores: la danza, el personaje de la danza, la fraternidad o si el traje será propio o fletado. Danzantes de diablada cuentan la diferencia de los precios de los trajes según el personaje de la danza: el traje de China Supay puede costar a partir de los Bs. 3500; el traje de Oso, aproximadamente Bs. 8000 a Bs. 10000, esto debido a que está hecho con material peluche, y este sería costoso.
Por su parte, el traje de tinku para dama cuesta aproximadamente Bs. 700 y el de caporal a partir de los Bs. 2000, como explican las artesanas que confeccionan trajes.
Otros gastos que se suman a esta cotización son los de comida, estadía, viajes de ida y vuelta, y algunos imprevistos. Nuevamente, según la experiencia de los danzarines, puede ser a partir de los Bs. 800, o, dependiendo de la fraternidad, estos gastos pueden estar incluidos en la cuota inicial.
En síntesis, bailar en el Carnaval de Oruro puede costar desde los Bs. 3500 hasta más de Bs. 10000 dependiendo de la fraternidad, la danza y los gastos extras.
El movimiento económico que cada año genera esta fiesta, es grande. El 2025 se registró un movimiento económico histórico de Bs. 450 millones, una cifra jamás registrada, y para este 2026, el gobierno prevé un movimiento de aproximadamente Bs. 1000 millones, por er una festividad que involucra diferentes sectores: turismo, alimentos, artesanos, entre otros.
Así lo confirman las bordadoras de trajes de la calle Los Andes en La Paz, señalan que para confeccionar un solo traje pueden implicarse hasta diez personas, entre costureros, bordadores, zapateros, sombrereros, “diez manos trabajando son diez fuentes de empleo”.
Efectivamente, es un gran movimiento económico, sin embargo, más allá de eso, es una manifestación de identidad que no se puede reducir a cifras, Es tiempo, esfuerzo, trabajo de decenas de manos y, sobre todo, fe. Porque para quienes avanzan hasta los pies de la Virgen, el verdadero valor está en la devoción a la Virgen del Socavón.
Fuente: Sala de redacción ATB Digital.
