Mundo, 15 de abr 2026 (ATB Digital).- Durante los últimos tres años, la narrativa repetida por los directivos de Silicon Valley ha sido que los nativos digitales serían los primeros y más entusiastas adoptantes de la inteligencia artificial. Una encuesta a 1.572 jóvenes estadounidenses realizada por Gallup, la Walton Family Foundation y GSV Ventures acaba de demoler esa idea. El entusiasmo por la IA entre la generación Z ha caído del 36% en 2025 al 22% en 2026. El enfado y la rabia han subido del 22% al 31%. Y un 44% admite sabotear activamente la estrategia de IA de su empresa, frente al 29% de trabajadores de otras edades.
Los números son demoledores cuando se miran juntos. El 48% de los jóvenes entre 18 y 27 años considera que los riesgos laborales de la IA superan sus beneficios; solo el 15% la ve como algo positivo para su futuro profesional. El 80% cree que depender de la IA para hacer tareas más rápido perjudica el aprendizaje a largo plazo. Es decir, no solo desconfían de la tecnología: desconfían de sí mismos cuando la usan. Zach Hrynowski, investigador senior de Gallup, lo resume con precisión: los jóvenes siguen usando la IA (un 51% lo hace semanalmente), pero no porque les guste; porque saben que no pueden ignorarla. Es adopción forzada, no entusiasmo.
El informe paralelo de Writer y Workplace Intelligence, basado en 2.400 trabajadores de EE.UU., Reino Unido y Europa, es aún más incómodo para los responsables de recursos humanos. El sabotaje adopta formas concretas: introducir información confidencial en herramientas públicas de IA (una forma pasiva de sabotaje que rompe las políticas de seguridad corporativas), usar aplicaciones no autorizadas, negarse abiertamente a usar las herramientas impuestas, o manipular evaluaciones para que la IA parezca menos efectiva de lo que es. El 30% de quienes sabotean lo hacen por miedo explícito a perder su empleo. Y los datos sobre esas pérdidas no son infundados: el 60% de los directivos encuestados reconoce que está considerando despedir a empleados que rechacen adoptar la IA, y el 69% planea despidos relacionados con la tecnología en los próximos meses.
Lo más interesante del estudio es lo que encaja con el AI Index 2026 de Stanford publicado este mismo lunes: los expertos que construyen la IA tienen una visión radicalmente distinta de la gente que la usa o sufre. La diferencia entre el 73% de especialistas que espera impacto positivo en el trabajo y el 23% del público general son 50 puntos porcentuales de desconexión. La generación Z no es anómala; es la punta de lanza de un rechazo más amplio que cristaliza antes en los jóvenes porque son quienes están intentando entrar en un mercado laboral donde la IA amenaza los primeros puestos de la carrera. Una investigación reciente publicada en Harvard Business Review añade un matiz clave: cuando la IA frustra necesidades psicológicas básicas (sentirse competente, autónomo, conectado), los empleados no solo la rechazan funcionalmente, la perciben como amenaza existencial.
Mi valoración: hay dos maneras de leer esto. La de los directivos entrevistados por Writer, que planifican despedir a quien se resista, tiene el problema de que el rechazo es demasiado masivo para despedir a todos. Si echas al 44% de tus empleados jóvenes, no tienes plantilla junior; y si no tienes plantilla junior, en cinco años no tienes directivos. La otra manera, la que no se ve en el estudio pero empieza a circular en conversaciones de RRHH, es preguntarse si el rechazo contiene información útil. Los jóvenes que sabotean la IA no son luditas; son los primeros que entendieron intuitivamente que cuando una empresa dice «te ayudará a ser más productivo», lo que quiere decir es «te pediremos que hagas lo de dos personas» o «tu jefe te evaluará por productividad de IA». La desconfianza es una lectura racional del incentivo, no una fobia tecnológica. Las empresas que lo entiendan antes tendrán ventaja competitiva en retener talento joven. Las que no, van a descubrir en 18 meses que el problema era más profundo que una simple formación en prompt engineering.
Preguntas frecuentes
¿Qué dice el estudio de Gallup? Que el entusiasmo de la generación Z por la IA cayó del 36% en 2025 al 22% en 2026. El enfado creció del 22% al 31%. El 48% cree que los riesgos laborales de la IA superan a los beneficios. ¿Qué es el «sabotaje» de la IA? Según Writer y Workplace Intelligence, incluye introducir datos confidenciales en herramientas públicas, usar apps no autorizadas, negarse a usar las oficiales o manipular evaluaciones. El 44% de la generación Z admite practicarlo. ¿Las empresas están despidiendo por rechazar la IA? El 60% de los directivos encuestados dice que lo está considerando, y el 69% planea despidos relacionados con IA en los próximos meses.
Fuente: Whatsnew.com
