Japonesa Osaka remonta ante Azarenka y alza su segundo Abierto de EEUU

EEUU, 12 sept 2020 (ATB Digital).- Con una espectacular remontada, la joven tenista japonesa Naomi Osaka derrotó el sábado a la bielorrusa Victoria Azarenka y alzó su segundo título del Abierto de Estados Unidos, donde también ha emergido como una nueva voz del deporte contra el racismo.

Osaka, número 9 de la WTA, batió a Azarenka (27) por 1-6, 6-3 y 6-3 en una hora y 53 minutos de juego.

A sus 22 años, Osaka suma su segundo US Open, tras el de 2018, y la tercera corona de Grand Slam de su carrera mientras que Azarenka no pudo completar su inesperado renacimiento deportivo en la primera gran final que disputaba desde 2013.

"No quiero jugar contra ti en más finales. Realmente no lo disfruté. Fue un partido muy duro para mí", reconoció sin tapujos Osaka en la ceremonia de premiación. "También sido muy inspirador porque te veía jugar aquí cuando era más joven y tener la oportunidad de jugar contra ti ha sido genial".

"Di todo lo que pude hoy en la cancha", dijo Azarenka. "No cayó de mi lado pero estoy muy orgullosa de las últimas tres semanas que he estado aquí" en Nueva York.

Infalible por ahora en las grandes finales, Osaka volvía a salir ganadora de la pista Arthur Ashe de Flushing Meadows (Nueva York), el mismo escenario donde irrumpió por sorpresa en la élite del tenis con su inesperada victoria ante Serena Williams en 2018.

El ambiente, sin embargo, era completamente distinto, con las gradas ahora vacías por culpa de la pandemia de coronavirus, que deslució la competitividad de este US Open provocando numerosas y notables ausencias dentro del circuito femenino.

Dos años después, Osaka también ha sufrido una gran transformación desde aquella extrema timidez que apenas le permitió pronunciar unas palabras frente a su ídolo Serena Williams.

Ahora es una tenista campeona de tres Grand Slams (también ganó el Abierto de Australia 2019) y la deportista mujer mejor pagada del mundo, con la confianza para implicarse de lleno las actuales reivindicaciones del deporte por la igualdad racial.

"Quiero seguir disfrutando"
Una semana antes de comenzar el US Open, esta jugadora de padre haitiano y madre japonesa se había negado a jugar las semifinales del torneo de Cincinnati, sumándose al boicot de jugadores de la NBA por el ataque policial al afroestadounidense Jacob Blake.

Al Abierto llegó con siete mascarillas con nombres de víctimas de la violencia y cumplió su promesa de usarlas todas en su camino a la final.

"Siento que lo importante es conseguir que la gente comience a hablar", afirmó en el escenario. "Compartir estas historias y escuchar las experiencias de la gente es muy valioso".

Osaka también recalcó que, a diferencia del huracán de emociones que sintió en su primer triunfo, este año trató de concederse momentos personales, como cuando al término del partido se dejó caer de espaldas en la pista, donde permaneció unos segundos.

"Estaba pensando en todas las veces que he visto a los grandes jugadores colapsar de alguna forma en el suelo y mirar al cielo", explicó. "Siempre he querido ver lo que ellos veían. Fue un momento increíble".

Aunque reconociendo el "dolor" por dejar escapar la victoria, Azarenka se dijo feliz por estar de vuelta en la cumbre del tenis.

La bielorrusa, de 31 años, recordó cómo estuvo "muy cerca" de abandonar definitivamente el deporte durante los dos años (2016-18) en que detuvo su carrera por la maternidad y la posterior batalla legal por la custodia de su hijo.

Este periodo en Nueva York, en el que alzó el torneo Premier de Cincinnati, "ha sido genial. Estoy muy orgullosa de mí misma", se felicitó. "Quiero seguir por el mismo camino, disfrutando así".

Remontada de "campeona"
La final fue un duelo generacional entre las mejores jugadoras del torneo y comenzó decantándose claramente del lado de la europea.

Una nerviosa Osaka estuvo imprecisa con su potente servicio desde el primer juego y la bielorrusa se lo rompió a la primera oportunidad.

Tras un nuevo break y una desventaja de 4-1, Osaka dejó caer la raqueta al suelo, haciendo visibles esfuerzos por contener su frustración por sus 11 errores no forzados.

"Pensé que sería muy vergonzoso perder en menos de una hora así que traté de esforzarme al máximo y dejar de tener una mala actitud", explicó después.

En la segunda manga la japonesa comenzó a sacudirse los nervios y a ser mucho más agresiva con su derecha y en las devoluciones del servicio de su rival.

La estrategia le dio frutos y con puntos de una potencia desmoralizadora para Azarenka, consiguiendo dos 'breaks' para sellar el set 6-3.

"No pensaba en ganar, solo pensaba en competir y de alguna forma terminé con el trofeo", admitió.

En la tercera y definitiva manga no tardó en romperle el servicio a Azarenka y colocarse 3-1.

La bielorrusa se negaba a arrojar la toalla y le volvió a romper el servicio para acercarse 4-3, pero Osaka hizo lo mismo en el siguiente juego asegurando el título.

Ninguna tenista lograba remontar un set en una final del US Open desde la española Arantxa Sánchez Vicario en 1994 contra la alemana Steffi Graf.

"Es una jugadora bastante impresionante", concedió Azarenka. "Es una campeona del US Open. ¿Qué más se puede decir?"

(AFP)

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