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¿Misterio resuelto? Nuevo mapa revela lo que hay bajo el hielo de la Antártida

¿Misterio resuelto? Nuevo mapa revela lo que hay bajo el hielo de la Antártida

Mundo, 19 de ene 2026 (ATB Digital) .- Un nuevo estudio ha cartografiado el lecho rocoso bajo el hielo antártico con una nitidez jamás alcanzada, revelando un paisaje de valles y montañas que podría cambiar nuestra comprensión del cambio climático y el futuro del nivel del mar.

Bajo el inmenso manto helado de la Antártida se oculta un terreno que parece esculpido por el tiempo y las fuerzas de la Tierra. Durante siglos, su relieve subglacial ha permanecido invisible a los ojos humanos, velado por kilómetros de hielo. 

Hoy, ese misterio comienza a disiparse. Un equipo internacional liderado por Helen Ockenden, de la Universidad de Edimburgo, ha conseguido cartografiar este continente sumergido con un nivel de detalle jamás alcanzado. Su herramienta: una innovadora técnica que combina observaciones satelitales con física de flujos glaciales, sin necesidad de costosas expediciones sobre el terreno.

Este nuevo mapa, publicado en la revista Science, no solo revela cañones, llanuras erosionadas y antiguos valles alpinos, sino que también proporciona claves esenciales para comprender cómo responde el hielo al calentamiento global. 

A través del Análisis de Perturbación del Flujo de Hielo (IFPA, por sus siglas en inglés), los científicos han logrado traducir las ondulaciones mínimas en la superficie helada en una imagen clara del relieve oculto. Es decir, pequeños cambios en la altura del hielo delatan colinas y depresiones de hasta cien metros en el fondo, como si la piel del continente sugiriera lo que guarda en su interior.

Nuevas técnicas

Este descubrimiento representa un punto de inflexión en la forma en que modelamos el comportamiento de las capas de hielo. Hasta ahora, gran parte del conocimiento sobre la topografía bajo la Antártida provenía de interpolaciones entre mediciones geofísicas dispersas, como vuelos de radar o exploraciones terrestres. 

Pero estas mediciones dejaban vastas áreas sin datos concretos, generando vacíos críticos en los modelos climáticos. El mapa actual rompe con esa limitación: al aplicar las leyes físicas del flujo glaciar sobre imágenes satelitales de altísima resolución, se consigue una visión continua y coherente del lecho rocoso, incluso en las zonas más remotas.

La riqueza de formas observadas en este nuevo mapa ha sorprendido incluso a los propios científicos. Robert Bingham, coautor del estudio, ha explicado que resulta asombroso que los detalles del terreno (valle tras valle, colina tras colina) puedan deducirse a partir de cambios tan sutiles en la superficie del hielo. Lo que parecía una planicie uniforme, en realidad esconde una arquitectura subterránea vasta y dramática, formada a lo largo de millones de años.

(A) muestra el relieve que se esconde bajo el hielo en toda la Antártida según el nuevo mapa IFPA. (B–D) comparan distintos mapas del lecho rocoso en la cuenca Pensacola–Polo Sur, indicada en negro en (A): (B) Bedmap3, (C) BedMachine Antarctica v3 y (D) el nuevo mapa IFPA.

Implicaciones en el cambio climático

Además de ampliar nuestro conocimiento geológico, este mapa redefine cómo predecimos el comportamiento de la capa de hielo frente al cambio climático. Las formas del terreno influyen directamente en cómo se desplaza el hielo, cómo se derrite desde abajo o cómo se desliza hacia el mar. 

Por eso, entender la rugosidad y la disposición del lecho es vital para prever cuánto y cuán rápido puede aumentar el nivel del mar. Según el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), una modelización precisa del hielo antártico requiere conocer su base con resolución de kilómetros. Algo que este estudio, por primera vez, ha conseguido cubrir a escala continental.

Para lograrlo, los investigadores utilizaron dos versiones del modelo IFPA: una enfocada en detalles de mediana escala (entre 2 y 30 kilómetros) y otra corregida para alinearse con las observaciones geofísicas existentes. 

Así, la topografía subglacial obtenida no es solo un logro científico, sino una ventana al pasado geológico del continente blanco. Las estructuras cartografiadas permiten reconstruir cómo avanzaron y retrocedieron los glaciares, cómo se moldearon los valles y cómo el hielo interactuó con la roca durante eras completas. Si este mapa no es la última palabra sobre la geografía antártica, pero sí una base revolucionaria sobre la que edificar proyecciones futuras.

Fuente: The National Geographic España

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