La Paz, 10 de mar 2026 (ATB Digital).- El vapeo se ha popularizado en los últimos años, especialmente entre jóvenes, bajo la idea de que es una alternativa menos dañina que el cigarrillo tradicional. Sin embargo, desde el ámbito odontológico, cada vez más estudios advierten que el uso de cigarrillos electrónicos puede generar múltiples efectos negativos en la cavidad bucal, desde inflamaciones en las encías hasta alteraciones en el microbioma oral.
El doctor Eduardo Mancilla, docente de Periodoncia en la Clínica Odontológica de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz) sede La Paz, explica que el vapeo no es un hábito inofensivo. “Está comprobado que causa daño a nivel periodontal y dental. Hablamos de gingivitis y periodontitis en las encías, además de caries y otras alteraciones en los dientes”, señala.
Según el especialista, uno de los principales factores de riesgo presentes en los cigarrillos electrónicos es la nicotina, una sustancia que afecta a nivel celular y que puede provocar múltiples alteraciones en los tejidos de la cavidad bucal. “La evidencia científica muestra que el daño es comparable al del tabaco. La nicotina causa daños tremendos”, advierte.
A esto se suman los químicos y saborizantes utilizados en los dispositivos de vapeo. Aunque muchas veces se presentan como inofensivos, diversos estudios demuestran que pueden desencadenar otros problemas dentales como el aumento de la biopelícula (la placa bacteriana que se acumula en los dientes) y cambios en el microbioma bucal, lo que favorece la aparición de enfermedades orales.
“Los saborizantes que contienen estos dispositivos pueden provocar una mayor acumulación de biopelícula y alterar el equilibrio natural de bacterias en la boca. El daño está disimulado, pero sigue estando presente”, explica Mancilla.
Entre las señales de alerta que podrían indicar afectaciones por vapeo se encuentran cambios en el color de los dientes, manchas oscuras, fracturas dentales o encías con tonalidad pálida. Estos signos pueden reflejar alteraciones en la salud bucal que requieren evaluación profesional.
El especialista también advierte que el vapeo puede incrementar el riesgo de enfermedades periodontales o agravar condiciones preexistentes. Los químicos presentes en los dispositivos, sumados al calor que generan, pueden acentuar el daño en los tejidos blandos de la boca. “Si ya existe un problema previo, el vapeo puede complicarlo aún más”, afirma.
Asimismo, señala que uno de los mayores desafíos actuales en odontología es la detección temprana de enfermedades graves como el cáncer bucal. En ese contexto, hábitos como el vapeo o el consumo de tabaco aumentan el riesgo de desarrollar este tipo de patologías.
Frente a estos nuevos hábitos y desafíos para la salud bucal, la formación de futuros odontólogos cobra un rol importante. En la carrera de Odontología de Unifranz, los estudiantes aprenden a identificar y diagnosticar este tipo de alteraciones desde las primeras etapas de su formación clínica.
Durante su práctica en la Clínica Odontológica, los estudiantes evalúan de manera integral el estado de dientes, encías y tejidos orales de los pacientes. A partir de la historia clínica y la observación de signos específicos, pueden clasificar los niveles de riesgo y detectar posibles daños asociados a hábitos como el vapeo.
Este proceso se enmarca en el modelo educativo práctico de la universidad, conocido como “Aprender Haciendo”, que permite a los estudiantes trasladar la teoría al contexto clínico real desde etapas tempranas de su formación. “El paciente llega a la clínica y los estudiantes comienzan a observar signos de daño. La teoría se vuelve práctica de inmediato”, explica Mancilla.
Además del análisis odontológico, la formación enfatiza una mirada integral del paciente, considerando múltiples factores que pueden estar relacionados con la salud bucal. “El estudiante debe ver al paciente como un todo, no solamente la cavidad bucal”, añade el docente.
Finalmente, el especialista recomienda a los jóvenes evitar el consumo de cigarrillos electrónicos. Aunque muchas personas creen que no generan consecuencias, los efectos de la nicotina y de los químicos presentes en estos dispositivos pueden afectar distintos sistemas del organismo. “Es como jugar a la ruleta rusa. Tal vez no veas el daño de inmediato, pero puede aparecer con el tiempo y complicar tu salud”, remarca.
La Clínica Odontológica de Unifranz La Paz, ubicada en la avenida Landaeta, brinda atención a la población con el acompañamiento permanente de docentes especialistas y estudiantes en formación. El centro cuenta con equipamiento moderno y trabaja de manera integrada con otras áreas de salud para ofrecer un enfoque integral en el cuidado del paciente.
