ATB RADIO

EN VIVO

ATB Digital
Sociedad

El lado oculto de los energizantes: riesgos para la salud que muchos desconocen

La Paz, 14 de abr 2026 (ATB Digital).- El consumo de cafeína y bebidas energizantes se ha convertido en una práctica habitual entre los jóvenes. Sin embargo, detrás de esta aparente solución para combatir el cansancio, existen riesgos reales para la salud que muchas veces pasan desapercibidos.

El doctor Álvaro Eyzaguirre, docente de la carrera de Medicina de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz) sede La Paz, advierte que este hábito deja de ser cotidiano cuando provoca modificaciones biológicas en el organismo. “El riesgo implícito es cuando hay cambios en el cuerpo tras el consumo recurrente, que se evidencian incluso cuando la persona deja de ingerir estas sustancias”, explica.

El académico explica que estas alteraciones pueden manifestarse a través de variaciones en la presión arterial, cambios en los horarios de alimentación o la aparición de antojos, señales que indican que el organismo está desarrollando una respuesta anormal. En estos casos, el consumo ya no solo representa un hábito, sino que puede estar asociado al desarrollo de una patología.

Desde el punto de vista médico, los efectos del consumo excesivo de cafeína y energizantes pueden clasificarse en inmediatos, de mediano y de largo plazo. En el corto plazo, las personas con enfermedades preexistentes, como hipertensión o afecciones renales, pueden experimentar crisis hipertensivas que comprometen órganos vitales.

“Los efectos inmediatos son los que representan mayor riesgo para personas que ya tienen enfermedades. Cuando toman estas sustancias, la sobrecarga puede desencadenar respuestas hipertensivas o crisis hipertensivas que comprometen el cerebro a largo plazo”, sostiene.

A mediano y largo plazo, incluso en individuos aparentemente sanos, estas bebidas pueden generar cambios biológicos que predisponen al desarrollo de enfermedades hipertensivas, renales, gastrointestinales e intestinales. Eyzaguirre explica que, aunque no siempre existe una relación directa con una enfermedad específica, el riesgo acumulativo incrementa significativamente la probabilidad de padecerla.

Uno de los mitos más extendidos es la creencia de que el cuerpo “se acostumbra” a estas sustancias. No obstante, el especialista aclara que este fenómeno corresponde a un proceso de tolerancia y, en muchos casos, de dependencia. “La dependencia tiene un componente biológico y otro psicológico. El organismo llega a demandar la sustancia para funcionar con normalidad, y genera cuadros clínicos cuando se suspende su consumo”, señala.

En el ámbito universitario, donde la presión académica y los trasnoches pueden ser frecuentes, este patrón de consumo resulta especialmente preocupante. Sin embargo, el doctor Eyzaguirre enfatiza que la evaluación debe ser individual, ya que factores como el peso corporal, la estatura y el estado de salud influyen en la forma en que cada persona metaboliza estas sustancias. Aun así, la recomendación general es evitar su consumo excesivo.

Frente a esta problemática, la formación médica en Unifranz se apoya en la investigación científica y en un modelo educativo práctico que permite a los estudiantes comprender los efectos de estas sustancias desde una perspectiva integral. A través de estrategias de prevención y promoción de la salud, los futuros médicos adquieren herramientas para abordar estos desafíos de manera informada y responsable.

El enfoque de Aprender Haciendo se refleja en el desarrollo de actividades prácticas, análisis de casos clínicos y trabajos en laboratorio, donde los estudiantes conocen de cerca las consecuencias del consumo de estas sustancias. Estas experiencias fortalecen el razonamiento clínico y permiten integrar los conocimientos científicos con situaciones reales de salud.

“Nosotros no solo utilizamos la prevención y la promoción regulares para que los estudiantes conozcan los efectos lesivos de estas sustancias, sino que los estudiantes aprenden de primera mano a través del trabajo práctico que realizamos aquí, en la universidad”, añade.

Asimismo, la simulación avanzada constituye un pilar fundamental del modelo educativo de Unifranz. Esta metodología permite a los estudiantes aplicar conocimientos previos para interpretar nuevos escenarios clínicos, favoreciendo la toma de decisiones y la comprensión profunda de problemáticas como el consumo de energizantes o el uso de otras sustancias estimulantes.

El modelo “Aprender Haciendo” de Unifranz, una metodología educativa centrada en la experiencia práctica y la resolución de problemas reales, conecta a los estudiantes directamente con el mundo profesional desde el inicio de sus carreras para desarrollar habilidades clave y aumentar su empleabilidad, mediante proyectos, simulaciones y vinculación con empresas, preparando así profesionales más seguros y capaces de generar un impacto en la sociedad.

El docente destaca la importancia de comprender la dimensión social y cultural del consumo de energizantes. La publicidad asociada al rendimiento deportivo y académico ha contribuido a su normalización, lo que hace indispensable formar profesionales de la salud con una visión crítica y preventiva.

Como recomendación final, el especialista enfatiza la importancia de evitar el consumo indiscriminado de estas bebidas y optar por alternativas saludables que proporcionen energía de manera natural. “Si una persona necesita estas sustancias para funcionar en su vida diaria, es probable que exista una situación clínica o nutricional subyacente que debe ser evaluada”, dice Eyzaguirre. Concluye que, en materia de salud, “lo barato cuesta caro”.

Fuente: Unifranz

Noticias relacionadas

Vicepresidente convoca a reunión de bancadas para definir agenda política

Marco Huanca

Pandas viven su mejor momento en medio de fuerte tormenta invernal en EE.UU.

Sergio Aliaga

Terminal de Cochabamba ajusta horarios por elecciones subnacionales

Sergio Aliaga