El llamado ‘mejor amigo del hombre’ tiene un día internacional, cada 21 de julio se reconoce el papel de estos peluditos en la sociedad y en la vida de millones de personas que tienen la dicha de tenerlos como parte de sus familias.
Pero, pese a su rol digno de reconocimiento, este día fue instaurado por una cifra alarmante. En 2004, la Organización Mundial de la Salud alertó que el 70% de los perros en todo el mundo no tenían hogar, por lo cual, diferentes organizaciones de protección animal impulsaron la celebración de este día desde ese año.
El objetivo de esta fecha se centra en concientizar acerca de la realidad que aún afecta a estos seres vivos. El abandono, el maltrato, la desprotección y hasta la reproducción con fines económicos, son algunos de los problemas por los que atraviesan a lo largo de su vida.
En Bolivia, la realidad es un poco diferente, pero igual de preocupante, si bien la mayoría de los perros en nuestro territorio tiene dueños, la gran mayoría permanece en las calles. Un informe del Programa Nacional de Zoonosis del Ministerio de Salud, en 2024, reveló que el 80% de los perros son “semidomiciliados”, es decir, que cuentan con un hogar permanente, pero son sacados a las calles durante el día donde están expuestos a los mismos peligros que un perro callejero.
Solo en La Paz, existen 4.306 perros sin hogar en los 21 distritos, según el estudio “Estimación de Mascotas 2025” impulsado por la Unidad de Zoonosis del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz en 2025, este mismo estudio arrojó que, en promedio, el 55% de mascotas no está esterilizada y que solo el 33% de mascotas que fueron parte de la encuesta, fueron adoptadas, una cifra baja en contraste con el total.
Si bien, existen centros y albergues que rescatan, rehabilitan y ponen en adopción a estos animales, muchos de estos se mantienen con donaciones externas y aportes de los propios fundadores, llegando a saturarse hasta el punto de no poder recibir a más animalitos, pues las adopciones son bajas en relación a los nuevos ingresos.
La venta de perros y otros animales, coadyuva en la compra en lugar de la adopción, actualmente, existen ferias, mercados y hasta plataformas digitales donde se comercializan de manera libre, pero, pese a que existe regulación, el maltrato continúa.
Dentro de nuestro país existen normas que los protegen y que castigan con hasta 5 años de cárcel por biocidio y 1 año por tratos crueles, la Ley N° 700, para la defensa de los animales contra los actos de crueldad y maltrato, también establece que, al igual que el resto de animales, los perros gozan de derechos:
- Derecho a ser reconocidos como seres vivos.
- Derecho a un ambiente saludable y protegido.
- Derecho a ser protegidos contra todo tipo de violencia, maltrato y crueldad.
- Derecho a ser auxiliados y atendidos.
En Bolivia, contamos con un día especial donde también se los recuerda, el 16 de agosto se celebra la tradicional Fiesta de San Roque, santo patrono de los animales y los enfermos, una fecha donde se reconoce su rol en diferentes contextos, como el recordado ‘Petardo’, el perrito mestizo que se sumó a la marcha de dirigentes del Comité Cívico Potosinista (Comcipo) y los acompañó hasta la ciudad de La Paz en 2015; ‘Angelino’ que causó furor en el carnaval de Oruro de 2022 al convertirse en el “perrito carnavalero” al sumarse a las fraternidades que danzaban entre saltos y jugueteos o el más reciente ‘Rex’ que acompañó a policías y militares durante los operativos de desbloqueo de carreteras en Cochabamba y que ya es parte de la institución verde olivo.
Los perros cumplen un rol importante socialmente, desde el cachorro que cuida la casa, el perro de apoyo emocional, el perro policía, el perro rescatista o simplemente la mascota que nos espera al llegar a casa.
En este Día Internacional del Perro, el mejor homenaje que podemos brindarles es reconocerlos como seres sintientes que merecen respeto, protección y cuidado durante toda su vida. La adopción responsable, la esterilización, la educación sobre el bienestar animal y el rechazo al maltrato son acciones que contribuyen a construir una sociedad más consciente y solidaria.
Por: Anely Silva Quiñones