Un punto que sirve poco

Un punto que sirve poco

* Erik Llanos

Bolivia estuvo más cerca de perder, pero empató. Aunque sumar siempre es importante, cuando tu objetivo es la clasificación al mundial tienes que ganar, mucho más si juegas de local y luego tienes dos partidos de visitante ante Uruguay y Argentina, donde lo probable es perder.

El rendimiento de la selección solo alcanzó para conseguir un punto. Era un partido ganable. Colombia no mostró gran juego, sin embargo logró controlar el encuentro. ¿Qué le faltó a la verde?   Presión, intensidad y jerarquía. Presión e intensidad se pueden conseguir con trabajo; lamentablemente la jerarquía, no. Eso se adquiere con experiencia, roce internacional y cualidades individuales. Recuerdo a César Farías cuando dirigió a The Strongest y ese equipo tenía presión e intensidad. Pero a la selección, el venezolano aun no puede darle ese sello. Y esos dos factores son clave para jugar en La Paz.

La falta de presión en la marca hizo que los colombianos dominaran el balón e impusieran su ritmo. Nuestros jugadores solo acompañaban (una carencia del fútbol boliviano), otorgando espacios al rival que con hombres de buen pie generaron opciones de gol. Es así como Colombia tuvo varias oportunidades y marcó el gol de la apertura.  En el mediocampo se notó la ausencia de Justiniano. Su reemplazante natural es Saucedo, pero Villarroel arrancó como titular. No entiendo porque Jusino sigue jugando teniendo a Quinteros que posee firmeza en la marca y velocidad. Haquín, de quien tenía dudas, mostró mucha seguridad. Chura empezó bien pero muy pronto se apagó y en el segundo tiempo fue sustituido. Lampe es buen atajador, pero como le pesa el juego con los pies. Hay situaciones en los que se necesita que el arquero sea un jugador más o genere contragolpes con salidas rápidas y largas. Ramiro Vaca me decepcionó. Estuvo muy impreciso en los pases y colaboró poco con la creación. Algarañaz tampoco dio la talla y terminó expulsado. Enoumba tuvo un buen debut demostrando solidez en la banda derecha. Arce, Saavedra, Ramallo, Bejarano, Fernández y Martins tuvieron una actuación regular. Cuando se juntaron crearon jugadas en las que la definición fue la gran deuda.

La realidad marca que casi estamos eliminados y solo la matemática nos seguirá dando posibilidades de clasificar al Mundial de Catar. La selección es el reflejo de los equipos de una división profesional muy pareja pero poco competitiva en el contexto sudamericano.  Queda la ilusión y los amantes del fútbol seguiremos apoyando a la verde, independientemente de los resultados, porque más allá del anhelo estamos conscientes de nuestro pobre nivel internacional. 

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