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Artemis II avanza hacia la Luna con tecnología moderna basada en el legado del programa Apolo

Mundo, 4 de abril 2026 (ATB Digital).- Mientras la tripulación de Artemis II se dirige hacia la Luna, en la Tierra un equipo especializado supervisa cada detalle del viaje desde el Centro Espacial Johnson, combinando tecnología de última generación con aprendizajes heredados de las históricas misiones Apolo.

En el tercer día de los diez que dura la misión, ingenieros y técnicos monitorean decenas de pantallas en Houston, desde donde mantienen contacto constante con la nave Orion, que tiene previsto alcanzar la órbita lunar el 6 de abril antes de iniciar su regreso a la Tierra tras recorrer hasta 800 mil kilómetros.

El corazón de la operación es la Sala de Control de Vuelo White, donde trabajan los directores de vuelo Judd Frieling y Rick Henfling, junto al comunicador de cápsula, función que cumple el astronauta Stan Love, encargado de transmitir instrucciones a la tripulación integrada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen.

Desde este mismo centro se vivieron momentos históricos como el alunizaje del Apolo 11, cuando Neil Armstrong confirmó la llegada a la superficie lunar, y también la crisis del Apolo 13, tras la famosa alerta de Jim Lovell.

Artemis II marca el regreso de misiones tripuladas a la Luna desde 1972, con avances significativos en software, sensores y navegación. Según Howard Hu, la nave incorpora más de 900 mil líneas de código, sistemas digitales avanzados y procedimientos electrónicos que eliminan el uso de papel.

También se destacan mejoras en la precisión de navegación mediante GPS y sensores, así como en las maniobras de acoplamiento y monitoreo visual, lo que representa un salto tecnológico frente a las misiones del pasado.

Además, Orion puede transportar a cuatro astronautas en lugar de tres, optimizando el espacio sin perder funcionalidad.

Pese a estos avances, el diseño de la nave mantiene principios fundamentales del programa Apolo, como su forma cónica, clave para garantizar estabilidad durante el reingreso a la atmósfera.

Como destacó Hu, la base sigue siendo la misma: las leyes de la física no han cambiado, y la ingeniería actual continúa aprovechando el conocimiento desarrollado por los pioneros de las misiones lunares.

Fuente: Milenio