Hebe la eterna

Hebe la eterna

La Paz, 21 nov 2022 (ATB Digital).- En la foto ella está sentada y detrás, parados, la Mishka a su izquierda y yo a su derecha. Acabamos de entrevistar a Hebe de Bonafini, a la madre de todos y todas, la de Madres de Plaza de Mayo.

La segunda entrevista sería al día siguiente, en su casa de La Plata. Recuerdo la firmeza de su voz, reflejo de la seguridad de sus ideas, su mirada que te escrutaba, sus manos que en la foto toman las de mi hija. A pesar de los años, nada era débil en ella.


Estaba ahí porque sus hijos militantes habían sido secuestrados y desaparecidos. Hebe estaba ahí, ella misma militante. Ahora, sentada, se le notaban los años, pero en sus ojos veo el tiempo en que con otras mujeres se ataban en la cabeza los pañales de sus hijos para reclamar “vivos se los llevaron, vivos los queremos”. Y esos hijos parieron a sus madres, y esas madres fueron luz, lucha, y esperanza, de las que “luchan toda la vida” diría Brecht. Y con el paso del tiempo, esas madres fueron adoptando causas que venían con nuevas hijas e hijos y fueron acompañando luchas, sin negociar nunca con el poder, diciendo las cosas de frente, mirando a los canallas a los ojos sin ponerle nunca un precio a la vida de sus hijos ni considerar el olvido como una opción. Por eso, y por mucho más, ella podía tutear a nuestros gobernantes y jalarles de la oreja.

Hebe FUE la mama (sin la tilde del castellano). Era un espejo ante el cual nadie podía claudicar por el embrujo de su firmeza. Ama de casa hasta que desaparecieron a su hija. Organizadora de las madres de los desaparecidos, tesonera marchista de cada jueves cuando la dictadura y cuando la demodura y hasta su última semana en esta tierra. Inclaudicable mujer que agarró la mano de mi hija como para pasar la antorcha de la lucha. Que en el fondo también es una forma de legar la ternura.

Hebe ahora es eterna, es memoria y es combate ¿acaso no es ese el material con el que los militantes hacemos los sueños? 

Página procesada en: 1,35 segundos.

Lo más visto de columnistas

Tiempo: 1.3587 segundos.