Che Guevara en el siglo XXI, el filme que recupera relatos olvidados

Che Guevara en el siglo XXI, el filme que recupera relatos olvidados

La Paz, 23 de noviembre (ATB Digital).- Los trabajos audiovisuales, libros e investigaciones referidos al guerrillero y revolucionario Ernesto Che Guevara suelen mostrarlo a él y a sus compañeros con rasgos de hombres fuertes sin debilidades ni temores. El realizador italiano Walter Uliano Pistelli humaniza a estos personajes de la historia con base en la pregunta: ¿qué significa ser revolucionario?

El documental Che Guevara en el siglo XXI representa el trabajo audiovisual que cierra un ciclo de la vida del realizador Walter Pistelli. El director italiano cuenta, en la siguiente entrevista, cómo fue que llegó desde el otro lado del mar para narrar una historia que humaniza a los guerrilleros del Ñancahuazú.

El director creció con la imagen del Che en la pared de su casa, después lo veía en las banderas que se llevaban a las manifestaciones populares de Italia y Europa. Todo ello lo motivó a buscar más información sobre aquel ícono de la revolución de Latinoamérica. Su aproximación inició con los libros Los viajes del Che y El Diario del Che en Bolivia, este último lo inspiró a viajar y conocer el país, sobre todo porque fue el lugar donde culminó la historia de aquel hombre que luchó por sus ideales.

En 2002 llegó a Bolivia no con la intención de hacer el documental, sino para vivir experiencias y profundizar sobre el tema. Fue así que transitó por la Quebrada del Churo (lugar donde el Che fue herido y capturado). Con una hamaca y mosquitero se introdujo hasta esos lares con la intención de sentir las emociones que pudieron experimentar aquellos hombres revolucionarios. Fue ahí donde filmó las primeras imágenes que después formarían parte del documental.

  — ¿Fue en ese momento que decidió hacer el documental?

— Fue más que todo una experiencia personal. El documental es como el final de un camino de vida, después me ofrecieron ir a Cuba a entrevistar a los hijos de los guerrilleros y sobrevivientes, ahí fue donde todo ese camino que recorrí encontró un cierre, tenía mucho material con los hijos de los guerrilleros cubanos y bolivianos.

 — ¿Cuánto tiempo le tomó elaborar el documental?

— Filmé en distintos años, en 2002, 2004 y 2006 lo hice en Bolivia, y en 2008 y 2009, en Cuba. Después de ver todo el material que tenía, el proceso de edición me llevó 10 años.

— En ese proceso, ¿cómo encaró la selección de los relatos?

— Me llevó mucho tiempo decidir cortar porque las entrevistas que tuve eran tan fuertes y emotivas que era difícil seleccionar y cortar. Las personas me estaban dando su corazón y era complicado decidir qué fragmentos editar, eran muy fuertes sus relatos.

— ¿Qué relatos le impactaron más?

— Los hijos de los guerrilleros cubanos sentían una gran necesidad de hablar porque generalmente son los hijos del Che los que siempre son entrevistados. Ellos manifestaban que vivieron con un conflicto interno, ya que por un lado veían a su padre como un héroe, pero también como la persona que los abandonó.

— ¿Cómo estructuró el documental?

— Al principio era uno solo, pero se estaba volviendo muy largo, entonces observé que tenía dos enfoques que estaban divididos y así se fue armando. La primera parte, el enfoque principal, es vista desde el punto de vista de los hijos que se cruza con las opiniones de los sobrevivientes y de los que ya fallecieron, ya que estos, al igual que el Che, también escribieron diarios. La segunda parte es una reflexión sobre lo que significa ser revolucionario en estos tiempos.

— Estos diarios, ¿en qué se diferencian a los escritos del Che?

— Estos diarios tienen una característica singular, no es la perspectiva de un jefe que tiene que tomar apuntes, sino es la de un guerrillero que habla de su familia y sus hijos abandonados. Son anotaciones que hacen día a día sobre aspectos más personales, son relatos emotivos que los muestran como seres humanos.

— El documental también cuenta sobre la experiencia de los sobrevivientes de la guerrilla, ¿cómo relacionó ese relato en su trabajo audiovisual?

— Cuando lees sobre esos personajes los ves como hombres valerosos sin miedos ni temores, pero en realidad sintieron todas las emociones que poseemos los humanos. El relato de los sobrevivientes sirve como un puente para el final del documental porque cuentan cómo fue la epopeya que vivieron durante su escape, eran seis contra miles de soldados, pero sobrevivieron. Entonces, ellos son los que responden a la pregunta que da título a la segunda parte: ¿Qué significa ser revolucionario en el siglo XXI, en el sentido ético?

— La humanidad es un concepto que está presente en todo el documental. ¿Ese es el mensaje central que muestra en el trabajo audiovisual?

— Absolutamente sí, y no solo se busca ese tema porque somos humanos, sino porque también es útil para entender la experiencia de estos guerrilleros que dejaron a sus familias por seguir con sus ideales. Es importante entender el sacrificio humano que hacían por una causa en la cual creían. No siempre se puede hablar de la política como un hecho frío y aislado, el sacrificio que hicieron ellos para mí es tan grande que da sentido a la honestidad de su propósito.

— ¿Dónde se exhibió por primera vez el documental?

— Tuvo un preestreno en 2017 en Vallegrande, Bolivia, para el 50 Aniversario de la Presencia del Che en Bolivia, pero la versión final se la exhibió en el Festival de Seattle en 2019, donde fue una experiencia impresionante.

— ¿Cómo fue recibida en Estados Unidos?

— La verdad que me sorprendió porque ningún profesor sabía quién era el Che Guevara, entre los chicos no sabían casi nada. En Seattle, el organizador del evento me mostró que hubo una reacción fuerte por parte de los cubanos anticastristas de Miami, quienes lo amenazaron por exhibir el documental. Es más, él mismo me dijo que también era antiguevarista y anticastrista, pero reconoció el trabajo de la producción. Me dijo: “Yo tengo que mostrar en el festival lo que tiene valor y este trabajo tiene mucho valor”. Eso para mí fue una sorpresa.

— ¿Qué reacciones hubo de parte de los estudiantes?

— Me sorprendió también que los chicos lo tomaron bien, hicieron muchas preguntas, eso me emocionó. A pesar de que 24 minutos antes de la proyección del documental ocurra una campaña que desprestigiaba al Che, con acusaciones totalmente falsas antihistóricas, eso no hacen en ninguna parte del mundo antes de presentar un documental. Pero fue una gran experiencia, para ello se hace cine, para abrir puertas. Ahora estamos emocionados porque lo estrenamos este sábado 26 a las 20.00 en Bolivia por televisión abierta: ATB.

— ¿Qué significa estrenar su documental en Bolivia?

— Me enamoré de Bolivia desde la primera vez que la vi en 2002, me llamó la atención el tema del Che, pero también el tema étnico porque el mundo está muy globalizado. Hay muy poca diferencia entre los países europeos. Son países donde la forma de pensar es la misma, pero acá viví una variedad que nunca había visto, la parte cultural fue la más fuerte. Es una maravilla que tengan más de 36 etnias diferentes. Toda mi vida está relacionada con Bolivia, desde lo profesional hasta lo personal.

Estreno mundial para la televisión

El director de la Videoteca Barbarroja, Jorge Barrón, manifestó su emoción y alegría por el estreno mundial del documental para la televisión, que además contará con la presencia de su director Walter Uliano Pistelli.

“Es muy significativo este acontecimiento para Bolivia, ya que después de su estreno el 8 de octubre de 2017 en Vallegrande, para el ‘50° Aniversario de la Presencia del Che en Bolivia’, el documental solo se presentó en festivales internacionales de cine en todo el mundo, donde ganó muchos premios y nominaciones, y ahora se lo hará de manera exclusiva para la televisión boliviana”, agregó.

Barrón además destacó que la Videoteca Barbarroja se encuentra en plena elaboración del catálogo titulado El Che visto desde el cine y está próximo a publicarse.

“El documental de Walter Uliano Pistelli está considerado entre las 10 mejores películas de cerca de 200 títulos que se han investigado para el libro”, sostuvo.

El proyecto cinematográfico es una coproducción de Italia, Cuba y Bolivia, consta de dos partes: Hijos de la Revolución y Parte II – Ser revolucionario. La cinta se proyectará el 26 de noviembre a las 20.00 por ATB.

Breve biografía

Walter Uliano Pistelli (1974, Italia) es cineasta y profesor de edición. Es licenciado en Ingeniería Electrónica. Empezó a trabajar en cine en 2003, este año dirigió su primer cortometraje y colaboró en la realización de documentales.

Sucesivamente trabajó como asistente de dirección en películas y como operador de cámara en programas de televisión. Después de haber vivido por unos años en América Latina volvió a Italia, donde trabajó como director artístico de eventos culturales y dirigió varios comerciales. Desde 2011 enseña edición (montaje) en la escuela Rosencrantz & Guildenstern, de Bolonia (Italia).

Che Guevara en el siglo XXI es su ópera prima y está dividida en dos largometrajes documentales: Hijos de la Revolución y Ser revolucionario.

Sinopsis

HIJOS DE LA REVOLUCIÓN (1a PARTE)

Algunos hijos de los jóvenes que lucharon y murieron con el Che Guevara en Bolivia cuentan cómo fue crecer sin un padre y con el trauma del abandono, solo tenían cartas y cuentos que les permitían conocer a su papá. Se entrecruzan estos relatos con el recuerdo directo de los sobrevivientes General Harry Villegas (Pombo) y Coronel Leonardo Tamayo (Urbano), y la perspectiva de los guerrilleros.

SER REVOLUCIONARIO (2a PARTE)

Los sobrevivientes de la guerrilla cuentan cómo fueron sus últimos días de combate. Los recuerdos íntimos se entrecruzan al análisis de las decisiones estratégicas tomadas por el Comandante. La cinta reflexiona sobre el significado ético y actual de ser revolucionario.

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